November 27, 2021

En Samos, Grecia inaugura campamentos de alta seguridad para refugiados

Por Marina Rafenberg

Publicado hoy a las 2:00 p.m.

Con una maleta verde con ruedas en una mano y un bolsillo con sus documentos en la otra, Fatma, de 17 años, deja el campamento de Vathy en Samos, sus ratas, sus serpientes, sus callejones llenos de basura, sus baños malolientes. Resignado, con el rostro cerrado, el joven refugiado sirio se incorporó en autobús, tras haber realizado una prueba anti-Covid-19, como los otros 400 solicitantes de asilo de Vathy, el nuevo “centro cerrado con acceso controlado” de Zervou, a 8 km. En 2019, el campamento de Vathy alojó hasta 9.000 solicitantes de asilo para una capacidad inicial de 650 personas. En unos meses, las carpas se vaciaron. A algunos se les concedió asilo, otros se fueron ilegalmente al continente, y las autoridades hicieron la vista gorda en un intento por organizar un traslado sin problemas. La noche del domingo 19 de septiembre, sin embargo, un último grito de ira terminó en un incendio que incendió algunos cuarteles. “Lo he vivido todo aquí, los incendios, la enfermedad, las mordeduras de serpientes, la depresión, pero creo que lo peor está por llegar”Fatma suspira.

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Las personas recogen sus pertenencias y se preparan para partir hacia el nuevo centro de asilo en Zervou, en la isla de Samos, el 20 de septiembre de 2021.
Restos de una casa (izquierda) y un juguete perdido (derecha) en el antiguo campamento de migrantes no oficial de Vathy, en la isla de Samos, Grecia, el 18 de septiembre de 2021.

“Imágenes de los campos insalubres de Moria [à Lesbos] o Vathy ahora son cosa del pasado, dice el ministro de Migración griego, Notis Mitarachi. Hoy, este nuevo centro ofrece condiciones de vida dignas, un moderno sistema de seguridad, funcionalidad y orden. “ Inaugurada con gran fanfarria el sábado 18 de septiembre, esta estructura, que costó alrededor de 43 millones de euros, está financiada al 100% por la Unión Europea. “Es un nuevo capítulo, el fin de los campamentos superpoblados en las islas griegas”, dio la bienvenida a Beate Gminder, directora general adjunta de Migración e Interior de la Comisión Europea, quien recordó que la UE, desde 2015, le había dado a Grecia para la gestión de la crisis migratoria más de 3.300 millones de euros.

Detectores de metal y alambre de púas

A la entrada del campamento de Zervou se colocan máquinas de rayos X, detectores de metales y puertas que solo se pueden abrir con tarjetas magnéticas. Una treintena de policías y agentes de una empresa de seguridad privada se turnan durante el día. Rodeado por dos filas de vallas altas rematadas con alambre de púas, torres de vigilancia, cámaras de circuito cerrado de televisión, el recinto podrá acomodar hasta 3.000 personas, incluidos 240 menores no acompañados, familias y hombres en vecindarios separados.

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