October 18, 2021

Asilo para afganos perseguidos, un derecho y un deber

Editorial del “Mundo”. La Unión Europea (UE) instó a sus Estados miembros, el miércoles 18 de agosto, a través de la voz del Comisionado de Asuntos Internos, a acoger a más refugiados afganos de los previstos, si fuera necesario, y a suspender las deportaciones al país. Afganistán de migrantes ya presente en Europa.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) solicita “La plena y completa aplicación del principio de no devolución”, es decir, la prohibición de devolver a los afganos a situaciones peligrosas, recordando que los Estados han “La responsabilidad legal y moral de permitir el acceso a su territorio a las personas que han huido de Afganistán en busca de seguridad, y de no expulsar a los refugiados”, hasta el momento en que “La situación de seguridad, el estado de derecho y el respeto de los derechos humanos habrán mejorado lo suficiente como para permitir retornos seguros y dignos”.

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Más allá de aquellos que han trabajado directamente para ejércitos e instituciones extranjeras durante veinte años, el regreso al poder de los talibanes corre el riesgo de llevar a muchos afganos a huir de su país. Por el momento, este no es el caso: unos miles de personas, principalmente en Kabul, se han apresurado al aeropuerto oa las embajadas extranjeras en busca de asilo, esperando ser evacuadas en el extranjero, pero la población del país no ha tomado la carretera de manera abrumadora para las fronteras y los países vecinos.

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La UE, como a menudo, no adopta una posición coherente sobre el tema de la migración. Dinamarca, Bélgica y los países del grupo de Visegrad (Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia) tienen una actitud muy hostil hacia cualquier política migratoria. Y Eslovenia, que actualmente preside la UE, no quiere ningún debate sobre asilo o inmigración.

Fantasía

En Francia, Emmanuel Macron tuvo fuertes palabras a favor de dar la bienvenida no solo a los afganos que trabajaban para el ejército o la embajada, sino también a defensores de los derechos, artistas, periodistas. “Amenazados por su compromiso”. El presidente indicó que “Es un honor para Francia estar junto a quienes comparten nuestros valores”. Pero, en el mismo discurso, el día después de la caída de Kabul, Macron pronunció palabras muy duras sobre la necesidad de que Francia y Europa se protejan contra “Importantes flujos migratorios irregulares”.

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El motivo de esta actitud, que por el momento corresponde más a una fantasía que a una realidad, es sin duda mayoritariamente electoral, Francia preparándose para entrar en la campaña para las elecciones presidenciales de 2022. Asociaciones para la defensa de los derechos humanos, tomadas por La Cimade y la Liga de Derechos Humanos, denunció comentarios “Indigno de la tradición francesa de acogida y asilo”.

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Y el señor Macron, Francia y Europa deben tener en cuenta ciertas realidades. En primer lugar, todos en este planeta prefieren vivir en casa, y solo el 1% de la humanidad se encuentra actualmente en movimiento o refugiado en el extranjero. En segundo lugar, los afganos amenazados por los talibanes tienen el derecho más absoluto a buscar asilo en el extranjero. Esta libertad está garantizada por el derecho internacional, la Convención de Ginebra y los textos de la Unión Europea sobre la protección de las poblaciones. Dar la bienvenida a los afganos que se dice que son perseguidos no es solo una cuestión de humanidad, es un deber.

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