September 26, 2021

La Unión Europea se enfrenta a una política de acogida de afganos

El primer ministro esloveno, Janez Jansa, cuyo país ocupa la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea (UE), tomó una posición el domingo (22 de agosto) en el acalorado debate que se avecina sobre la recepción de refugiados afganos en Europa. “La UE no abrirá ningún corredor migratorio desde Afganistán”, dijo en un tuit, acompañado de imágenes engañosas de multitudes de migrantes.

“No es deber de la UE o de Eslovenia ayudar y pagar a todas las personas del planeta que están huyendo, en lugar de luchar por su país”, añadió. El lunes, el silencio de otros líderes europeos tras estas declaraciones atestiguaba el malestar de los estados miembros por el destino de los afganos aterrorizados por la toma de poder de los talibanes, tras la retirada de las fuerzas occidentales del país.

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Las declaraciones del populista esloveno, cuyos inoportunos tuits le han valido el sobrenombre de “Trump europeo”, no sorprenden en sí mismas. Pero el señor Jansa afirma hablar en nombre de los Veintisiete, aprovechando que Europa aún no ha adoptado una política de acogida de afganos en peligro, como periodistas o empleados de organizaciones no gubernamentales (ONG). El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, recordó que “No le corresponde a la Presidencia del Consejo decir qué va a hacer la UE”. Paolo Gentiloni, comisionado de Asuntos Económicos, dijo que el esloveno no “Sin poder de decisión” sobre la posición de la UE.

Dibujar una posición europea

El Reino Unido dijo que estaba listo para recibir ” a largo plazo “ 20.000 refugiados afganos, como Canadá. Si los Veintisiete se han comprometido a evacuar a sus colaboradores locales de Afganistán, ninguno ha anunciado un objetivo cuantificado para la recepción de otros posibles refugiados. Las divisiones se hacen visibles entre los líderes, que insisten en el control de las fronteras de la UE, pero reconocen que es necesario proteger a los que están en riesgo, y los que dieron en el clavo de una política de asilo firme. “A menudo hablamos de las lecciones que se pueden aprender de la crisis migratoria de 2015. El hecho de que estas divisiones sean perjudiciales debería haber sido una de ellas”., lamenta Camille Le Coz, del Migration Policy Institute.

El domingo, el canciller austríaco, Sebastian Kurz, aseguró que su país no daría la bienvenida a exiliados de Afganistán. Grecia, a la vanguardia de los flujos migratorios, ha indicado que evitará que crucen sus fronteras. Otros países son más ambiguos. Alemania, que abrió la puerta a más de un millón de sirios en 2015, habló de una bienvenida “Revisado” Afganos. El presidente Emmanuel Macron aseguró que Francia tomaría su parte “Como parte de un esfuerzo internacional organizado y justo”, pero prometí un “Respuesta robusta” de “Flujos migratorios irregulares”.

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