September 22, 2021

cinco mujeres musulmanas inglesas en el viento

BRUTX – BAJO DEMANDA – SERIE

En el nicho, después de todo bastante nuevo, de las series que cuestionan el hecho de ser musulmán en una sociedad occidental, se esperaba mujeres. La buena noticia es que han llegado. Y están muy en forma.

Fruto de un trabajo paciente, incluso laborioso (pasaron tres años entre la emisión del piloto y la de los siguientes episodios), la serie escrita y dirigida por Nida Manzoor aterrizó en Francia, tras sacudir a los espectadores del respetable Canal 4 además de -Handle. Otorgado a principios de septiembre por el jurado estudiantil del Panorama internacional del festival Séries Mania, Somos Lady Parts confirma las decisiones juiciosas hechas por BrutX: Veneno Para Material para adultos, la plataforma parece un joyero.

“Hacemos música para ser representada, para ser escuchada. “ Somos Lady Parts demuestra que ser musulmana te obliga a hacer un poco más de ruido que a los demás. El megáfono creado por Saira, Ayesha y Bisma es un grupo punk llamado Lady Parts (literalmente “partes íntimas femeninas”), con la apariencia de un panel: Saira usa el pelo corto y camisas a cuadros, el gerente Taz está cubierto con un niqab, que no le impide tener la lengua colgando: Bisma es madre, Ayesha es lesbiana.

Historia de aprendizaje

Cuando las cuatro jóvenes, que luchan por abrirse paso con sus canciones mezclando referencias a Alá y neurosis generacionales, parten en busca de un nuevo guitarrista, se topan con una gallina blanca llamada Amina. Procedente de una familia mucho menos conservadora que ella, Amina tiene dos obsesiones: ser una buena chica y encontrar marido. Abrumada por la dureza del mundo que la rodea, Amina reacciona al estrés vomitando. Y finalmente, ¿qué podría ser más punk que vomitar en el escenario? La joven se alista y Lady Parts conecta ensayos, audiciones y exhibiciones con todo… relativo éxito. Pero después de todo, Lady Parts busca la fama menos que una forma de “Grita nuestra verdad antes de que los gilipollas la distorsionen”, Saira le explica a su empleador.

Súplica engañosamente ingenua a favor del arte y la hermandad de mujeres, Somos Lady Parts es también una historia de aprendizaje que pone en escena los tormentos del paso a la edad adulta al plantearse la cuestión de la fidelidad: hacia su familia, su religión, sus sueños. Sin embargo, la serie se toma muy en serio su papel de sitcom: con burlas de sí mismas y cierto sentido de burlesque, las actrices bazooka destruyen las representaciones habituales de las comunidades musulmanas. Esto debería atraer a todos, y este es sin duda su límite: sin ser rotundamente consensual, la serie aglutina lo grande por su tono irreverente, su humor con la eficiencia británica y su feminismo innegociable. La serie pierde algo de su fuerza allí y, en última instancia, resulta ser menos política de lo que parece. Esta despolitización, en el fondo, quizás no sea del todo involuntaria.

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