January 24, 2022

El pase de vacunas debatido en el Senado, desconfianza de los cargos electos en cuestión… Sigue nuestro directo en actualidad política

En los archivos del “Mundo” …

En este diario en vivo dedicado a las noticias de la campaña electoral, también evocaremos el pasado volviendo cada día a los momentos significativos de las últimas elecciones presidenciales a través de un artículo del Mundo. Hoy, retrocedamos diez años… 12 de enero de 2012.

En un artículo titulado “Movilización general por firmas a la FN”, el periodista Abel Mestre vuelve sobre la delicada búsqueda de patrocinio del candidato presidencial de extrema derecha en 2012. Con menos de 300 compromisos de patrocinio de los 500 necesarios, Marine Le Pen por lo tanto suena el “Movilización general” de sus tropas en una carta que envía a todos los directivos del Frente Nacional (FN).

“La FN, que había lanzado alertas similares en 2002 y 2007, asegura que no le corresponde, este año, obligar a la Unión por un Movimiento Popular (UMP) y al Partido Socialista (PS) a tomar posición”, escribe nuestro periodista. « Myo Le Pen también se ha defendido en repetidas ocasiones de querer llamar la atención presentándose como víctima de una negación de la democracia”, ¿podemos seguir leyendo en El mundo 12 de enero de 2012.

Mientras Marine Le Pen realiza su primera campaña presidencial, recogiendo el relevo de su padre Jean-Marie, cinco veces candidato, los líderes del partido de extrema derecha lamentan que la búsqueda de las firmas de los alcaldes les haga perder “Mucho tiempo y dinero” y evitar que “hacer una campaña”. El FN tiene entre 70 y 80 promesas menos que en 2007 en la misma época. Al final, ese año, la FN había presentado 507 patrocinios al Consejo Constitucional.

“El partido Lepéniste también sufre de agujeros en la red militante, consecuencia de la escisión de Bruno Mégret, en 1998, y la salida de muchos ejecutivos, que la entrada de nuevos miembros, sin experiencia, no compensó”, analiza Abel Mestre, quien señala que “Todos los líderes frontistas están muy preocupados por la situación”. Todos excepto Florian Philippot, el director estratégico de la campaña de Marine Le Pen en ese momento, quien dijo que estaba “Confía en los alcaldes de Francia, en los de los pueblos pequeños que son verdaderos republicanos”.