January 24, 2022

En Haití, la imposible investigación del asesinato del presidente Jovenel Moïse

En el espacio de unos minutos, Haití ha vivido la combinación exacta de violencia y espectáculo macabro que ha acompañado la vertiginosa caída del país durante demasiados años. Este 17 de octubre de 2021, a más de tres meses del asesinato del presidente Jovenel Moïse, asesinado a tiros en su domicilio, en su residencia particular, con una decena de balazos en el cuerpo, el Primer Ministro, Ariel Henry, es desalojado, con armas de fuego, una ceremonia en homenaje a Jean-Jacques Dessalines, el padre de la independencia.

El autor del golpe, el líder de la banda Jimmy Chérizier, apodado “Barbacoa” por su propensión a quemar a sus víctimas en su casa, vino entonces solemnemente a depositar la tradicional corona de flores en este lugar de celebración de Pont-Rouge, un distrito de Puerto Príncipe.

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Con el rostro descubierto, este expolicía todo de blanco vestido con una corbata negra, el atuendo exigido por las autoridades, se inclinó ante un retrato del fallecido presidente a quien presentó como ” un modelo “ y “Un hombre extraordinario” que luchó contra el corrupto sistema insular. En las camisetas de los pandilleros, todos encapuchados, podíamos leer “Justicia para Jovenel”, “Justicia para Jovenel Moïse”. Luego, antes de abandonar el lugar, prometiendo vengarlo, “Parrillada” arengaba a la multitud con gritos de: ” Tenemos hambre ! Tenemos hambre ! “

La escena, tan grotesca como trágica, ilustra el abismo en el que se ha hundido el país, ya de por sí el más pobre y violento del continente. La guerra de pandillas, que se dice que alcanzó su punto máximo en las semanas previas al asesinato del presidente, se intensificó aún más. Se registraron al menos 950 secuestros en 2021 según el Centro de Análisis e Investigación en Derechos Humanos, con sede en Port-au-Prince, con una aceleración en los últimos meses. 1es enero, el presidente del Gobierno, que está a cargo de la gestión del día a día desde la desaparición de Jovenel Moïse, tuvo que huir de la ciudad de Gonaïves, 150 kilómetros al norte de la capital, tras enfrentamientos entre la policía y grupos armados durante la fiesta Nacional.

“Compromisos de Estado”

La investigación sobre el asesinato del presidente está paralizada. Varios ciudadanos haitianos, incluidos 20 agentes de la Policía Nacional de Haití (PNH), tres estadounidenses de origen haitiano y 18 ciudadanos colombianos fueron encarcelados durante el verano en la prisión de Port-au-Prince, por su presunto papel en el asesinato. Pero seis meses después de los hechos, por increíble que parezca, actualmente no se está realizando ninguna investigación judicial por parte del magistrado a cargo del caso.

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