January 26, 2022

Hay una nueva estrella en lo alto de la Sagrada Familia, y los residentes de Barcelona no están contentos con ella

Sagrada Familia / Twitter

Estrella en lo alto de la Sagrada Familia de Barcelona

Los vecinos cuestionan la estética del accesorio y están indignados por la instalación de escaleras mecánicas para acceder al monumento, lo que obligaría a la destrucción de cientos de viviendas.

En construcción desde 1882, el Sagrada Familia, basílica diseñada por Anton Gaudí, es uno de los principales atractivos turísticos de Barcelona, ​​apareciendo anualmente en la cima de los monumentos más visitados del mundo. Los habitantes de los barrios aledaños ya están acostumbrados a las grúas y al trabajo constante, sin embargo, hay una nueva incorporación a la obra que está generando descontento: una estrella tridimensional, con 7 metros de longitud, que estará iluminada a partir del 8 de diciembre, fecha en la que se celebra el Día de la Inmaculada Concepción.

Un grupo de vecinos del barrio incluso acusó a la fundación encargada de gestionar las finanzas de deslealtad en su relación con los vecinos y la implementación del adorno parece haber sido la última gota. Salvador Barroso, uno de los representantes de la asociación, describió a la estrella como “estéticamente horrible“. Aun así, uno de los temores de la asociación es que la fundación responsable del monumento proceda, en paralelo, con la construcción de una gran escalinata que llevaría a los visitantes desde la basílica hasta la entrada principal (aún en construcción). Esto obligaría, según los vecinos, a la demolición de tres cuadras de la ciudad y allí el desplazamiento de unas mil familias.

Xavir Martínez, director de la fundación, ya ha llegado a decir que están disponibles para recibir sugerencias sobre escaleras mecánicas, pero ha remitido al ayuntamiento cualquier decisión final sobre esta ampliación, que deberá incluirse en el planeamiento urbanístico de la ciudad. Sin embargo, y como señala The Guardian, como el elecciones locales, es poco probable que las autoridades opten por aprobar un plan que incluya la demolición de cientos de viviendas.

Por otro lado, los críticos de la opción arquitectónica afirman que las escaleras mecánicas no parte del plan original diseñado por Antoni Gaudi, habiendo sido añadido por uno de sus discípulos tras la inesperada muerte del arquitecto catalán. Un grupo de arquitectos locales de acuerdo con este punto, también defendida por la Unesco, cuyas distinciones solo cubren las partes de la basílica terminadas durante la vida de Gaudí, algo que, como era de esperar, disputa la fundación que representa la basílica.

En la última conferencia de prensa de la fundación en 2019, la fundación anunció los beneficios de 80 millones y 100 millones de euros en 2018 y 2019, respectivamente, de los cuales 110 millones estarían destinados a la construcción del monumento. La porción restante, se anunció, se reservaría si hubiera una caída abrupta en el número de visitantes.

Por ello, fue con asombro que, al inicio de la pandemia, los habitantes de la ciudad recibieron la noticia de que las obras iban a ser suspendido, al menos hasta 2024, a excepción de las obras que se desarrollaron en Torre María. El dinero “apartado” resultaría fundamental para pagar los salarios de la mayoría de los trabajadores que quedaron sin trabajo, pero también para mantener la seguridad del espacio. Según los responsables, no se espera que las obras se reanuden mientras el número de visitantes se mantenga en una cuarta parte del registrado en 2019.

Otra de las críticas que hace la asociación de vecinos a la fundación tiene que ver precisamente con estas cifras, ya que, señalan, no hay forma de verificar su veracidad.

A la luz de un acuerdo suscrito entre el Estado español y el Vaticano, la fundación no está obligada a divulgar anualmente los beneficios obtenidos ni a pagar impuestos, solo tiene que hacerlo con los fondos resultantes de la tienda de regalos que existe junto a la basílica – el dinero de las entradas se trata como si se tratara de donaciones. “Presentamos nuestras cuentas a la Iglesia Católica, como exige la ley, la falta de acceso público a esta información no es algo que me preocupe“Dijo Xavir Martínez.

En cuanto a la posible construcción de la escalera, este es un tema aún por discutir, con Martínez mostrándose disponible para discutir el asunto con los vecinos, con el fin de llegar a la mejor solución para todos. Los representantes de los vecinos, por su parte, enfatizan la importancia de encontrar una solución que satisfaga las necesidades de la ciudad y no solo de la fundación.

ZAP //