January 16, 2022

Los inmensos desafíos de Pedro Castillo, presidente electo oficialmente del Perú

Perú habrá tenido que esperar cuarenta y tres días para conocer el nombre de su nuevo presidente. El lunes 19 de julio, el candidato de la izquierda radical, Pedro Castillo, fue finalmente proclamado ganador de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 6 de junio, con 44.263 votos por delante de su rival, Keiko Fujimori (derecha populista). Agotó todos los remedios posibles para intentar invalidar el voto, clamando por un fraude inexistente. Las autoridades electorales y cinco misiones internacionales de observación aseguraron que la votación se realizó con total transparencia.

“Aquí está mi corazón abierto para cada uno de ustedes”, dijo el ex maestro y sindicalista de 51 años en Lima desde el balcón de la sede del partido que lo llevó al poder, Perú Libre. Prometió “Hacer un gobierno de todos los peruanos, de todas las sangres, sin discriminación alguna, sin mirar con recelo a los indígenas, a los hermanos afroperuanos”, mientras se asegura de querer “Garantizar la estabilidad jurídica y económica” Del país.

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Un discurso que pretendía ser tranquilizador y unificador, mientras que Perú pocas veces ha estado tan polarizado entre dos candidaturas. Durante su campaña, el Sr. Castillo había propuesto una serie de nacionalizaciones y el cese de ciertas importaciones para fortalecer la industria local. Keiko Fujimori lo había acusado de querer llevar al país a la ruina y la dictadura. Considerando “Ilegítimo” la victoria del señor Castillo, había despertado el odio de raza y de clase; en los últimos días, los partidarios de Mme Fujimori agredió físicamente a los activistas, funcionarios o periodistas del Sr. Castillo.

Un Congreso muy dividido

Pedro Castillo saluda a sus seguidores después de que funcionarios electorales lo declararan presidente electo durante las celebraciones en la sede de la campaña de su partido en Lima, Perú, el 19 de julio de 2021.

Keiko Fujimori, quien está bajo investigación por presuntos sobornos durante sus campañas presidenciales de 2011 y 2016, donde previamente había fallado en la segunda vuelta, no tuvo más remedio que reconocer su tercera derrota, pero, recordó, “El Perú necesita todas las fuerzas sociales y políticas unidas en la gran obra de detener el comunismo”.

A principios de marzo se exigieron treinta años de prisión contra el líder de Fuerza Popular, el partido creado por su padre, el ex presidente de 82 años Alberto Fujimori (1990-2000), quien cumple una condena de 25 años. pena de prisión por corrupción y crímenes de lesa humanidad.

Fuerza Popular representa ahora, con 24 escaños, solo la segunda fuerza de un Congreso muy dividido, donde diez partidos comparten los 130 escaños. Ocupó 73 en 2020. El partido de Castillo, con 37 escaños y otros cinco de Juntos por el Perú (izquierda), que ha prometido apoyarlo, es la primera fuerza, pero todavía es una minoría para él. gobernar como le plazca. No cuenta con el apoyo del ejército ni de los medios de comunicación.

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