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August 4, 2021

En el automóvil, la dolorosa transición del híbrido

Los vehículos híbridos se estaban preparando para asegurar un largo interregno, el de la transición entre totalmente térmico y totalmente eléctrico, pero la aceleración de la carrera hacia cero emisiones corre el riesgo de reducir significativamente su duración. El objetivo anunciado a mediados de julio por Bruselas (reducción del 55% en CO2 emitida por kilómetro por automóviles nuevos para 2030, antes de que se prohibiera el motor térmico en 2035) hace que esta tecnología sea un tema central en la transformación de la industria automotriz.

Los híbridos, que usan dos motores, uno térmico y el otro eléctrico, serán, al principio, más necesarios que nunca para que los fabricantes pasen por debajo de las horquillas reglamentarias de Caudines. Sin embargo, a medida que los estándares se endurecen (actualmente 95 gramos por kilómetro en promedio) y crece la competencia de los vehículos 100% eléctricos, los límites de su eficiencia pueden hacerse evidentes.

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“Sin la ayuda de un motor eléctrico, un motor térmico no puede caer por debajo de los 110 gramos de CO2, lo que significa que el híbrido parece ser una solución de transición absolutamente esencial ”, subraya Michel Forissier, director de ingeniería de Valeo. En resumen, cualquier automóvil con motor térmico tendrá que depender de una solución de hibridación, incluidos los modelos de “bajo costo”.

Un “descanso demasiado brutal”

Los microhíbridos (de 12 a 48 voltios) permiten suavizar los esfuerzos del motor de gasolina y recargar su pequeña batería durante las fases de desaceleración. Mínima, la ganancia en el consumo, no obstante, no es insignificante cuando se trata de absorber unos pocos gramos de CO2 económicamente. Los híbridos clásicos, tierra favorita de Toyota (90% del mercado en Europa), son más caros, pero consumen menos, especialmente en ciudad. Otra opción, el híbrido recargable, que muestra una autonomía de varios cientos de kilómetros, incluidos unos cincuenta en modo totalmente eléctrico.

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La hoja de ruta de la Unión Europea, que debe ser respaldada por la Comisión y el Parlamento Europeo, establece un objetivo intermedio de reducción del 15% de las emisiones de CO2 para 2025. En consecuencia, la mayor parte del ajuste deberá realizarse dentro de los próximos cinco años, cuando se trata de avanzar hacia la marca del 55%. Sin embargo, el rendimiento de los motores híbridos estará lejos de ser suficiente para traer este segundo viento. Lograr este objetivo, estima la firma IHS Markit, supondría incrementar la participación de los totalmente eléctricos al 55% en 2030. Los microhíbridos pesarán entonces el 23% de las matriculaciones, mientras que los híbridos convencionales no superarán el 11%.

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