January 16, 2022

ADP, Bouygues y Colas sancionados por el Banco Mundial por prácticas fraudulentas

La información se publicó discretamente el 4 de enero en el sitio web del Banco Mundial. Por un año, hasta el 3 de enero de 2023, porque usó prácticas “Anticompetitivo” y “Fraudulento” por haberme encontrado con líderes políticos durante un procedimiento de licitación, ADP International (antes ADP Management), la filial del grupo Aéroports de Paris responsable del desarrollo internacional, no puede participar en ningún proyecto en el mundo financiado directa o indirectamente por la institución con sede en Washington, ni adjudicarse, durante este período, un contrato por el que hubiera competido anteriormente.

La sanción no queda ahí. Durante doce meses más, la filial de ADP deberá mostrar sus patas blancas y cumplir con los requisitos éticos del Banco Mundial si quiere volver a responder a los llamados a licitación. Esta prohibición de competencias internacionales, la primera para el grupo francés, sigue a una encuesta de tres años realizada por el Banco Mundial sobre los contratos aeroportuarios otorgados a Madagascar en 2015 y Zagreb, Croacia, en 2011.

ADP no es el único involucrado. Bouygues Bâtiment International, responsable de liderar los grandes proyectos de Bouygues Construction en el extranjero, y Colas Madagascar, especialista en carreteras, que formó un consorcio con ADP, también fueron atrapados por los investigadores del Banco Mundial. La filial del grupo Bouygues sigue siendo elegible para licitaciones, pero tiene doce meses para cumplir con los estándares del Banco Mundial. Colas Madagascar, por su parte, queda excluida durante dos años firmes.

“Sin corrupción”

Las tres empresas habían conseguido un mercado para renovar y ampliar los dos aeropuertos más importantes de Madagascar, el de Antananarivo, la capital, y el de la isla de Nosy Be, paraíso turístico en el norte de la isla grande, con, la clave , una concesión de veintiocho años. El Banco Mundial los culpa ser – estar ” libro[es] prácticas anticompetitivas al participar en reuniones inapropiadas con funcionarios gubernamentales entre el 4 de febrero de 2015 y el 4 de mayo de 2015”, mientras se iniciaba el procedimiento de licitación. Los tres reconocen los hechos pero abogan, a través de Antonin Lévy, su abogado, por un cambio de reglas durante el juego.

De hecho, en el verano de 2014 comenzaron conversaciones extrabursátiles entre el grupo francés y los líderes malgaches. Luego se firmó un memorando de entendimiento. Pero la situación cambia en el camino. En febrero de 2015, el consorcio conoció que el Estado se preparaba para publicar un llamado a manifestaciones de interés, previo a un llamado a licitación. “Hay entonces una verdadera incomprensión dentro del consorcio, que ha firmado un contrato en firme con el Estado”, explica Antonin Lévy. Se han iniciado estudios por unos pocos millones de euros. Como habían prometido, los franceses vuelven con sus propuestas. Es una nueva reunión, y otras reuniones que seguirán, mientras se lanza oficialmente la competencia, lo que constituye a los ojos del Banco Mundial el hecho de la colusión. “¿Qué debería haber hecho el consorcio? ¿Denunciar el contrato celebrado con el Estado malgache y procesar a este último por incumplimiento de su contrato y pedir una indemnización? “ continúa el abogado.

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