January 21, 2022

batalla en torno al boicot publicitario de los medios conservadores

Corsarios contra gigantes dormidos, ese podría ser el título de una extraña película navideña para televisión. En realidad, es un enfrentamiento que se ha prolongado desde la caída, oponiéndose a dos grupos virtuales. El primero, Sleeping Giants, activo desde 2017 en Francia, quiere luchar contra la financiación de sitios de medios conservadores considerados como transmisores de ideas de extrema derecha, como Valores actuales o CNews, llamando a los anunciantes para que no publiquen anuncios. El segundo, los Corsarios, nacidos en el otoño, estafan a los internautas para contrarrestar la acción del primero, desafiando a las marcas, para pedirles que no se rindan ante el «Piratería despertó».

El paralelismo se detiene ahí, porque los recursos involucrados no son los mismos. Donde Sleeping Giants consiste principalmente en un modesto perfil de Twitter, los Corsairs han puesto sus manos en el cofre del tesoro: su nacimiento fue anunciado con gran fanfarria a toda la prensa parisina mediante cartas selladas en cera; tienen un sitio, material gráfico muy sofisticado; lanzaron una salvaje campaña de carteles en París; e incluso se ofrecen anuncios en Google o YouTube. Un desenfreno de los medios de comunicación que se explica por los estrechos vínculos, revelados por StreetPress y L’ADN, entre los corsarios y las agencias de comunicación de un católico conservador, un especialista en agit-prop: Emile Duport.

Para entender esta batalla naval, hay que cruzar el océano Atlántico como auténticos corsarios. La victoria de Donald Trump en 2016 preocupa a los activistas, quienes la atribuyen a la influencia de medios ultraconservadores como Noticias Breibart, fundada por Steve Bannon, influyente asesor del nuevo presidente. Este sitio se financia a través de la denominada publicidad “programática”: las agencias actúan como intermediarias entre las marcas y los espacios de exhibición. Generalmente, no se informa a los primeros sobre los sitios en los que aparecen sus anuncios. La idea de Sleeping Giants es, por tanto, desafiarlos a informarles, para que boicoteen Breitbart y otros medios del mismo movimiento.

Es un éxito: más de 800 empresas se han comprometido a dejar de anunciarse en Breitbart. Y la iniciativa atrae más allá de las fronteras estadounidenses. La sucursal francesa de Sleeping Giants se lanza en febrero de 2017. “Somos solo consumidores”, explica a Mundo Rachel, su portavoz, que quiere permanecer en el anonimato: “El consumidor paga la publicidad comprando el producto, por lo que es su dinero el que financiará los medios condenados por racismo, homofobia u otros, lo que plantea un problema”..

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