January 28, 2022

Europa presenta su proyecto a 300.000 millones de euros para contrarrestar las rutas de la seda chinas

Los europeos definitivamente no tienen un gran sentido del marketing. Cuando China despliega sus “nuevas rutas de la seda” en todo el mundo para ganar influencia, la Comisión Europea bautiza su proyecto competidor, “Global Gateway”, “portal global” en francés. La elección de palabras no la deja adivinar, pero sí la estrategia comunitaria, presentada el miércoles 1es Diciembre, es de hecho una respuesta europea a la iniciativa de Pekín, que, desde 2013, ha invertido decenas de miles de millones de euros en puertos, carreteras y otros puentes en todos los continentes.

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Pretende movilizar hasta 300.000 millones de euros de fondos públicos y privados para 2027 en proyectos de infraestructura fuera de la Unión Europea (UE), en los países vecinos de los Balcanes Occidentales, en África, pero también en Sudamérica o Asia. “Las inversiones en tecnología digital, salud, clima, sectores de energía y transporte, así como en educación e investigación serán una prioridad”, subraya la Comisión.

Respeto por el estado de derecho

Básicamente, su plan se basa en programas que ya existen pero cuyos fondos serán redirigidos. El dinero se pondrá a disposición en forma de préstamos del Banco Europeo de Inversiones, con la garantía de la UE, y de instituciones financieras públicas europeas, como la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) en Francia o la Kreditanstalt für Wiederaufbau (KFW) en Alemania. Los Veintisiete contribuirán, a través del presupuesto comunitario, con una ayuda de 18 000 millones de euros.

Los países donde se realizarán estas inversiones financiadas con ayudas de la UE deberán respetar “Estado de derecho, normas en materia de derechos humanos y sociales, derechos de los trabajadores”, especifica la Comisión. “Queremos demostrar que un enfoque basado en valores democráticos puede funcionar”, explicó su presidenta, Ursula von der Leyen, y benefician tanto a los europeos como a sus socios.

“Los funcionarios europeos temían acabar invirtiendo dinero en elefantes blancos, esta gigantesca e innecesaria infraestructura”, explica una fuente europea.

La Comisión había puesto en marcha una estrategia comparable, dirigida a Asia, en 2018. Pero Jean-Claude Juncker, entonces al frente de la institución, no la había llevado suficientemente políticamente y se perdió en la máquina de Bruselas: hasta la fecha, ha hecho es posible financiar inversiones por valor de 9.600 millones de euros … “Los funcionarios europeos temían que terminarían invirtiendo dinero en elefantes blancos, esta gigantesca e innecesaria infraestructura, o que los fondos europeos fueran malversados”., explica una fuente europea.

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