January 26, 2022

Ingresos, educación, salud, género, clima … La pandemia Covid-19 ha agravado aún más las desigualdades globales

Este es sin duda el mayor desafío de las próximas décadas: ¿cómo conciliar la transición ecológica y la justicia social? El movimiento francés de los “chalecos amarillos”, desencadenado en noviembre de 2018 por un aumento del impuesto al carbono, subrayó la extrema sensibilidad de nuestras sociedades sobre el tema. Porque estos se ven debilitados por múltiples desigualdades, monetarias, educativas o en el acceso a la atención, como nos recordó brutalmente la pandemia Covid-19.

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El nuevo informe, publicado el martes 7 de diciembre por el World Inequality Lab (WIL), dirigido por los economistas Lucas Chancel, Thomas Piketty, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman, arroja nueva luz sobre estas preguntas, revelando además que la crisis del Covid-19 exacerbó la captura de la riqueza mundial por parte de los ricos.

“Su grado no está determinado por la geografía o los niveles de desarrollo. Es fundamentalmente el resultado de decisiones políticas ”, explican los autores del informe.

Fruto del trabajo de un centenar de economistas de todos los continentes, presenta el estudio más profundo hasta la fecha en más de un centenar de países, elaborado a partir de múltiples fuentes, incluidos datos de cuentas nacionales y datos fiscales. Complementa el primer informe publicado en 2017, a raíz del bestseller de Thomas Piketty, Capital en el XXImi siglo, publicado en 2013.

A pesar de la dificultad para recopilar estadísticas, especialmente en los países emergentes, los investigadores de WIL han construido una base de datos sólida sobre las desigualdades globales (WID.world) para comparar las situaciones heterogéneas de diferentes continentes. Su nuevo informe proporciona una radiografía histórica que captura las disparidades en términos de ingresos y riqueza desde 1820, así como medidas sin precedentes de las desigualdades de género y las relacionadas con las emisiones de carbono.

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Si los excesos de la globalización financiera explican en parte la ampliación de las brechas observadas en las últimas décadas, los autores insisten en un punto: las desigualdades no son inevitables. “Su grado no está determinado por la geografía o los niveles de desarrollo”ellos explican. “Es fundamentalmente el resultado de decisiones políticas. “ Es decir, los trade-offs hechos en materia tributaria y de políticas públicas, que ahora la transición ecológica requiere ser revisada.

  • Las desigualdades alcanzan niveles históricamente altos dentro de los países

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