January 27, 2022

“La sed es grande en este momento para los financieros”

Lmareo. Es un poco la sensación que se siente ante la oleada de miles de millones que inunda actualmente el sector de las start-ups. Este martes 11 de enero, las empresas Qonto y Back Market, creadas en 2017 y 2014, anunciaron que cada una recaudó algo menos de 500 millones de euros de inversores franceses y extranjeros. Una operación que les asegura una valoración de 4.400 millones para el primero, que ofrece servicios financieros a pymes, y 5.100 millones para el segundo, líder en venta de teléfonos reacondicionados.

Así, esta última, que emplea a 650 personas, tiene ahora un valor de mercado tres veces y media el de Fnac, el primer vendedor de productos electrónicos en Francia con 26.000 empleados y 7.000 millones de euros de facturación. Qué preguntarse sobre el valor de las cosas, tan solo una semana después de que Apple alcanzara la vertiginosa cifra de 3.000 billones de dólares (aproximadamente 2.655 billones de euros) de valoración en bolsa.

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Para los economistas, los dos componentes del valor son el precio, una función de intercambio, y la utilidad, una noción más subjetiva. No es lo mismo el valor de una botella de agua en París que en medio del desierto. Y la sed es grande en este momento para los financieros. Las políticas muy complacientes de los bancos centrales hicieron que el dinero fuera abundante y muy fácil de pedir prestado. Pero su abundancia también hace que sea más difícil de monetizar. Las inversiones de un padre no valen nada, los bolsillos profundos de todo el mundo se están derritiendo en inversiones arriesgadas. Primero la bolsa, que alcanzó alturas vertiginosas simbolizadas por el despegue de Apple o Tesla, y finalmente el capital riesgo. Como sugiere el nombre, puedes ganar pero también perder mucho dinero.

Posiciones frágiles

Por sucesivas descargas, esta ola procedente del otro lado del Atlántico llegó a las costas francesas. La transición digital, acelerada por la crisis sanitaria, refuerza el fenómeno. En su ambicioso proyecto de desarrollo de start-ups francesas, el gobierno pretendía pasar de tres start-ups valoradas en más de 1.000 millones de euros en 2017 a veinticinco en 2025. Este objetivo lo ha alcanzado con tres años de antelación. La recuperación digital de las pymes ofrece una vía para que muchas empresas apunten a este mercado más local y menos bloqueado por los gigantes Google, Apple, Facebook, Amazon o Microsoft.

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Pero para ir más rápido, siempre que los lleve el viento, los barcos franceses privilegian las funciones y servicios de intermediación, como los mercados, sin grandes barreras de entrada. Posiciones frágiles, a merced del apetito de sus proveedores y nuevos competidores. El gran poeta portugués Fernando Pessoa reconoció que “El valor de las cosas no está en la duración sino en la intensidad en que ocurren. Por eso hay momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables”. Inolvidable pero efímero.