January 21, 2022

los ingresos siguen siendo un indicador imperfecto de la precariedad

El 3 de noviembre, luego de tres semestres marcados por el encierro y una recesión histórica, el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (Insee) lanzó un adoquín en el charco: según los cálculos de los estadísticos, la crisis ligada a la pandemia de Covid- 19 no ha aumentado la pobreza en Francia ni las desigualdades. Con el 14,6% de la población afectada, es decir, 9,3 millones de pobres, la tasa de pobreza monetaria en Francia, establecida como una renta por debajo del 60% de la renta media, es decir, 1.102 euros para una persona que vive sola en 2020, incluso se ha erosionado ligeramente desde 2019.

Una observación contraria a la formulada durante la crisis por el mundo asociativo en particular, que hablaba de 1 millón de personas empobrecidas por la crisis. En una nota de blog adjunta a la publicación de esta figura, Jean-Luc Tavernier, director general del INSEE, planteó varios elementos para aclarar esta divergencia. Ante todo elementos metodológicos. Las personas que viven en colectivos, por ejemplo, no están incluidas en el alcance de la encuesta de pobreza monetaria.

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Este es especialmente el caso de los estudiantes que viven en campus universitarios, albergues u otras residencias, y que se han visto especialmente afectados por la crisis debido a la desaparición de trabajos ocasionales. Pero la explicación más convincente puede estar en las diferencias en la evaluación de la pobreza. Como señala el propio Sr. Tavernier, “Un solo indicador no puede por sí solo para una realidad social o económica como la pobreza: no es solo monetario”.

Nueve dimensiones identificadas

Durante décadas, asociaciones u organizaciones internacionales como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) han venido diciendo que la pobreza no solo refleja la falta o ausencia de ingresos. También resulta de las condiciones de la vivienda, la salud física y mental, la vida social de las personas, su acceso desigual a la cultura, el ocio y la vida cívica.

El Consejo Nacional de Políticas de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (CNLE), que fue designado el 1es Abril del Primer Ministro, Jean Castex, para realizar un seguimiento cualitativo de la evolución de la pobreza en Francia, había concluido en su informe, entregado el 12 de mayo siguiente, que la pobreza “Multiplicado” en Francia, tomando diferentes caras según la situación y el individuo.

Se deben tener en cuenta otros criterios: privación material y de derechos; miedos y sufrimiento; deterioro de la salud física y mental; abuso social; abuso institucional; aislamiento …

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