January 28, 2022

Sri Lanka, al borde de la quiebra, anuncia un programa de ayuda a la población de miles de millones de euros

Todas las luces están en rojo y los indicadores económicos de Sri Lanka parecen indicar un hundimiento inminente. Los precios de los alimentos han subido a niveles récord, la inflación ha alcanzado un máximo histórico y las reservas de divisas, esenciales para las importaciones, son peligrosamente bajas.

En un intento por contener el descontento de la población, el gobierno desveló, por tanto, el lunes 3 de enero por la noche, un plan de ayudas por valor de mil millones de euros. Los sueldos de los funcionarios y las pensiones de los jubilados se incrementarán a 5.000 rupias mensuales (alrededor de 21,90 euros) y los ciudadanos más vulnerables también recibirán ayudas directas. Cerca de dos millones de personas se verán afectadas por este impulso.

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No se prevé ningún aumento de impuestos para financiar este programa, que se estima en alrededor del 1,3% del PIB de Sri Lanka. Sin embargo, el país tiene una deuda externa de 26 mil millones de dólares (unos 23 mil millones de euros) y tiene una “Mayor probabilidad de incumplimiento”, según la agencia de calificación estadounidense Fitch.

Escasez de productos básicos

Si bien este plan de ayuda ayudará a aliviar a una parte de la población a corto plazo, no aborda el meollo del problema: la subida de los precios provocada principalmente por el agotamiento de las reservas de divisas. “Si bien los problemas en las cadenas de suministro mundiales han elevado los precios en todo el mundo, la escasez y el alza de los precios en Sri Lanka se ven agravados por fuertes caídas en las reservas de divisas”, confirma Deshal De Mel, economista de Verité Research, un grupo de expertos con sede en Colombo.

Los precios de los alimentos subieron un 22,1% en diciembre de 2021, sin precedentes

La pandemia de coronavirus ha golpeado duramente a la economía de Sri Lanka, que experimentó una contracción sin precedentes del 3,6% de su PIB en 2020. El sector turístico, una fuente clave de divisas, se ha visto particularmente afectado. Y desde el comienzo de la pandemia, el gobierno prohibió las importaciones de productos no esenciales con la esperanza de ahorrar dólares. Pero la escasez de productos básicos ha aumentado. Durante meses, las tiendas han racionado la leche en polvo, el azúcar y las lentejas.

Y la situación empeoró aún más después de la decisión del gobierno de prohibir brutalmente la importación de fertilizantes agrícolas en abril de 2021. Esta campaña, presentada como un programa para convertir a Sri Lanka en el primer país del mundo en practicar la agricultura 100% orgánica, se ha convertido en un desastre. Después de meses de protestas de los agricultores, el gobierno terminó reautorizando la importación de estos químicos. Pero los cultivos agrícolas continúan sufriendo. Los precios de los alimentos aumentaron un 22,1% en diciembre de 2021 interanual, sin precedentes. En términos más generales, la inflación se situó en el 12,01% en diciembre, de nuevo un récord desastroso.

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