October 19, 2021

De los “chalecos amarillos” a los pases anti-sanitarios, Seine-et-Marne en la encrucijada de las disputas

¿Y si Melun, el antiguo bastión de los “chalecos amarillos”, donde giran líderes de movimientos como Priscillia Ludosky y Eric Drouet, estuviera en camino de convertirse en la capital de la lucha contra los impuestos en Île-de-France? Esto es lo que tienden a demostrar los últimos datos publicados por el Fondo Nacional del Seguro de Salud (CNAM) y una nota reciente de la inteligencia territorial, erigiendo la prefectura de Seine-et-Marne como un observatorio de la “convergencia de luchas”.

Las autoridades sanitarias llevan semanas preocupadas: Seine-et-Marne, a pesar de la apertura de diecisiete centros previstos, es el tercer departamento menos vacunado (de ocho) en Ile-de-France. “Esto se debe a la juventud de la población de Melun”, avance Louis Vogel, el alcalde (Agir) de la ciudad, sede de la prefectura del departamento. Queda que la tasa de vacunación completa en 1es Agosto alcanzó un máximo del 33,7%, apenas mejor que en Essonne y Seine-Saint-Denis, últimos en el ranking con 33,1%, frente al 44,8% de la región.

Un caldo de cultivo para revueltas

El mapa elaborado por el historiador y geógrafo de la salud Emmanuel Vigneron, a partir de los datos proporcionados por Health Insurance y publicados por El mundo El 26 de julio, muestra que el este y el sur del departamento, en la frontera con el Yonne más rural, parecen más afectados por este retraso en la vacunación.

Pero el índice comparativo de vacunación elaborado por la investigadora también destaca la particular demora de Melun, cuyos habitantes son aún más reticentes a vacunarse. “Sin embargo, aunque el departamento es muy grande, no hay déficit de infraestructura, señala Emmanuel Vigneron. Pero es un territorio que, tradicionalmente, desconfía más que otros del poder central y sus discursos. “

Caldo de cultivo de revueltas: es en esta parte del 77 donde el movimiento de los “chalecos amarillos” encuentra su origen, el 29 de mayo de 2018, cuando Priscillia Ludosky, residente de Savigny-le-Temple, localidad situada a unos diez kilómetros de Melun, publica su petición en línea denunciando el aumento de los impuestos a los combustibles, que recauda más de un millón de firmas.

Un “lugar” icónico

Y es en Melun, un pueblo periférico, al final de las líneas de transporte desde París, donde vive otra figura del movimiento, Eric Drouet, administrador del grupo de Facebook “Angry France”. Con sus 300 000 miembros, ahora alimenta el cabestrillo anti-sanitario y anti-hacha. La foto de portada de la página de la banda proclama una orgullosa “zona libre”, en amarillo sobre fondo negro. “Hay 16.000 suscriptores más desde el discurso de Macron sobre el pase de salud el 12 de julio”, da la bienvenida al camionero.

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