October 18, 2021

“El olvido que seremos”, la película basada en el libro de Héctor Abad Faciolince, llegó a Netflix y esta es nuestra reseña

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No solo para series tan crudas y comerciales como “Narcos” o “El patrón del malHemos conocido la violencia que azotó a Colombia en la segunda mitad del siglo pasado. Si hablamos específicamente de Medellín, capital del departamento de Antioquia, es inevitable evocar personajes siniestros como el narcotraficante Pablo Emilio Escobar Gaviria. Sin embargo, tanto las buenas como las malas personas inmersas en este período crítico quedaron fuera de ver su historia contada en medios de comunicación como el cine o la televisión, siempre por diferentes motivos.

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Un caso particular es el de Héctor Abad Gómez, médico colombiano, profesor universitario y activista de derechos humanos asesinado por paramilitares de derecha el 25 de agosto de 1987. Su vida, absolutamente única, quedó plasmada en un libro escrito por su hijo Héctor. Abad Faciolince, y que bajo el título “El olvido que seremos” vendió cientos de miles de copias en todo el mundo, obteniendo elogios de grandes escritores de la talla de JM Coetzee.

Quince años después de la aparición de esa novela biográfica, la historia fue convertida en película por el prestigioso director español Fernando Trueba. Aunque su circulación se vio parcialmente afectada por la pandemia de coronavirus y sus estrictas restricciones, la película de 136 minutos toma un segundo aire hoy cuando se estrena en la plataforma de streaming. Netflix.

La primera pregunta que surge aquí es si el público debería haber leído primero la novela de Abad Faciolince para disfrutar o comprender la película. La respuesta es no. La lectura de este texto no es imprescindible, pues tanto en su estructura como en la narración elegida por Trueba, será fácil entender que estamos ante la historia del amor profundo que un padre puede sentir hacia su hijo, y viceversa. Desde ese punto de partida, estamos ante una historia universal.

Los personajes principales de esta película son dos. El primero, interpretado por Javier Cámara, es Héctor Abad Gómez, es un médico cariñoso, atento, pero fundamentalmente preocupado por las necesidades de sus compañeros. Es el jefe de una familia numerosa, en la que las mujeres son mayoría. El segundo es el único hijo varón del abad Faciolince: Héctor Joaquín. La película se estructura en dos tiempos: el “presente” (en blanco y negro), en el que vemos cómo Héctor Jr. regresa a Medellín desde Italia -donde está cursando estudios superiores en literatura- para asistir a una ceremonia de reconocimiento a la suya. el trabajo docente de papá.

La portada de la novela escrita por Héctor Abad Faciolince.

Por su parte, el tiempo pasado (expuesto en colores), muestra la evolución de la familia Abad Faciolince teniendo como jefe de hogar a un profesor de medicina acostumbrado a ‘no callar nada’ ante las injusticias sociales, y viviendo en medio de una ciudad cada vez más agitada por la violencia política y social. Esto último, obviamente, supondrá un riesgo mayor del que, como se puede ver en la película, todos en casa son conscientes.

Sobre el actor español Javier Cámara, quizás sobran los elogios por sus múltiples papeles en éxitos cinematográficos y televisivos. Por eso comentaremos unas líneas sobre esos dos artistas que interpretan a Héctor Abad Jr. Primero, el niño Nicolás Reyes Cano, que sorprende con su notable naturalidad a lo largo de todas sus escenas. Es él quien sirve como una especie de lente a través de la cual los espectadores conocerán las peculiaridades de su familia especial. En una parte de la película, después de abrazar y dejar que su papá le besara el cuello, uno de sus amigos le dice: “¿Tu papá es maricón?”. A lo que responde: “¿Por qué?” “Porque sólo los maricones se besan así”, responden. Después de callar a su amigo de un empujón, el pequeño Héctor Joaquín no tiene necesidad de detener los gestos de cariño de su padre en ningún momento del día.

Juan Pablo Urrego and Javier Cámara in "El olvido que seremos".
Juan Pablo Urrego y Javier Cámara en “El olvido que seremos”.

Negarse a usar un ridículo casco para andar en bicicleta, esconder los libros de historia del arte que usa para ‘desahogar’ sus inquietudes eróticas con fotos de esculturas, negar cuando lo obligan a rezar antes de irse a dormir (“porque de lo contrario no irá al cielo ”) o celoso“ porque su padre prefiere a su hermana Martha, que sabe bailar y cantar muy bien ”, el pequeño nos roba el corazón con asombrosa facilidad y pinta de todo el cuerpo lo sana y hermosa que es la infancia muchas veces.

En segundo lugar, tenemos a Juan Pablo Urrego (estudiante universitario Héctor Joaquín), actor también de Medellín y que con tan solo 35 años ya lo hemos visto en papeles mucho más radicales, como cuando interpretó a Popeye en la serie basada en el memorias de Jhon Jairo Velásquez, el temible sicario de Pablo Escobar Gaviria. Si en esa producción de Caracol Televisión tenemos a un tipo sin escrúpulos, capaz de enfrentarse a peligrosos criminales en prisión, en “El olvido que seremos” su papel es diametralmente diferente.

El olvido que seremos.
El olvido que seremos.

Urrego es aquí un desgarbado estudiante de literatura que, criado en una familia donde las mujeres siempre fueron mayoría, no puede evitar derretirse de amor filial al ver a su padre sonreírle desde la distancia durante un acto de homenaje. Su actuación es buena, pero no menos eficaz ni poderosa por eso. Aunque parece consciente de los riesgos que corre papá por sus acciones sociales y sus críticas al sistema, no es capaz de amenazarlo u obligarlo a dejar lo que lo hace tan feliz. Es en esa encrucijada donde pasa sus días hasta el fatal desenlace.

Sustentada en interpretaciones como las de Nicolás Reyes, Juan Pablo Urrego y, por supuesto, la de Javier Cámara, “El olvido que seremos” es un drama eminentemente humano. Es negar tu vida porque mataron a tu padre, pero sorprende ver cuántas personas son capaces de abarrotar su funeral, siendo parte del doloroso último adiós.

Aunque no es un cortometraje especialmente corto (más de 2 horas de duración), parece que esta historia bien podría ser una serie. Algunos momentos dan la impresión de ser cortos (como la etapa en el exilio de Abad Gómez), otros tienen giros y vueltas sin mayor explicación ni desarrollo (como cuando Tata es llevado al asilo, o cuando muere una de las hijas de la familia). Pero esta no es una simple historia de ficción que se pueda estirar según las necesidades del escritor o del estudio. Esto es la vida real.

Una vida que, sin duda alguna, merece ser contada.

El olvido que seremos.
El olvido que seremos.

EL TOKEN:

Titulo original: “El olvido que seremos”.

Sinopsis: Basado en el libro de Héctor Abad Faciolince sobre su padre asesinado: el médico, profesor y activista de derechos humanos Héctor Abad Gómez.

Plataforma: Netflix

Duración: 136 minutos

Directores: Fernando Trueba

Clasificación: +16.

Calificación: ★★★.

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