January 28, 2022

Cuando el urinario se feminiza

Se llaman pequeños rincones, retretes, retretes, retretes o letrinas, pero cualquiera que sea el término, estos lugares de esparcimiento apenas han cambiado desde 1775, fecha de una patente para un sistema con descarga de agua, depositada por el escocés Alexander Cumming. Ahora, con los primeros urinarios para mujeres, Francia ha iniciado hace unos meses una revolución de formas y… usos.

Detrás de estos Los baños secos esconden a dos diseñadores con trayectorias muy diferentes. Il y a Louise Raguet, étudiante à L’Ecole nationale supérieure de création industrielle – Les Ateliers, qui pour son diplôme obtenu en 2019, conçoit l’urinoir Marcelle, permettant aux filles d’uriner en position squat, soit semi-accroupie comme dans la naturaleza. Esta joven investigadora en biología reconvertida en diseño, ahora con 31 años, quiere aunar combate feminista y ecología, “Cuestionar el funcionamiento de los aseos actuales con sus interminables colas en el lado de señoras y permitir el reciclaje de la orina femenina, que hasta ahora no estaba previsto”.

Apenas graduada, recibe propuestas y aquí está vendiendo sus primeras creaciones, que se instalarán en el antiguo hospital de Saint-Vincent-de-Paul, en París, transformado temporalmente en un lugar para compartir conocido como Les Grands Voisins.

También está Nathalie des Isnards, de 48 años, exdirectora de recursos humanos de la industria, quien en 2017 fundó la start-up llamada maliciosamente MadamePee (del inglés orinar, “Orinar”), alrededor de un “urinario femenino” que patentó al año siguiente. “La idea me vino como usuario”, asegura. Desde un principio se rodeó de diseñadores, pero también de ergonomistas y sociólogos porque “Sobre este tema íntimo, no es fácil hablar, es necesario expresar las necesidades reales de las mujeres”. También aceptamos feminizar el nombre del producto desarrollado, “Porque la definición de urinario, en los diccionarios, solo se refiere a los hombres”, especifica el autónomo enérgico.

MadamePee, urinario creado por Nathalie des Isnards, aquí en el festival Peacock Society, en septiembre de 2021.

De estos dos enfoques nacen urinarios femeninos, inéditos. Un recipiente muy estrecho de acero inoxidable pintado (beige y naranja), fabricado por una fábrica de calderas en Troyes para Marcelle. Una forma bastante geométrica como el pico de un pelícano, en aluminio y polietileno reciclable, con vuelta al frente para evitar salpicaduras, para MadamePee. Los usuarios no necesitan tocar nada, criterio imprescindible porque la mayoría de ellos, fuera de casa, adoptan una sucesión de estrategias alternativas que llevan mucho tiempo: solo tocar la cerradura con la manilla, sobre todo no sentarse en el váter ni taparlo. con papel, etc En ambos casos, la cubeta es un poco baja y no hay descarga: la orina se recoge en un tanque, hacia la alcantarilla o los campos, como abono.

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