January 17, 2022

‘Fue la mano de Dios’: 2021 se despide con la que puede ser una de las mejores películas del año

Es probable que dentro de unos años transmisión Ha influido en la experiencia cinematográfica. Se describe el contexto anterior, el actual y el que se está desarrollando al momento de la investigación. Más que un ejercicio nostálgico, será algo necesario para intentar comprender cuánto se ha modificado la mirada del espectador, para bien o para mal. En esta búsqueda, parece descabellado pensar que Fue la mano de dios, de Paolo Sorrentino, no formará parte del espectáculo.

Fue la mano de dios, así como también El irlandés, es una de las producciones que elevan el perfil de la plataforma Netflix. No solo por el nombre del director, una de las voces cinematográficas más destacadas de la actualidad. Pero también por todo lo que implica su realización. Aquí es donde entra la curiosidad en relación a la experiencia cinematográfica porque Fue la mano de dios Es, sobre todo, una película para enamorarse del cine y la atmósfera que se puede construir dentro de esa caja negra que es la habitación.

Paolo Sorrentino, en una obra más referencial, cuenta cómo Fabietto Schisa decide que quiere ser cineasta. En medio de una decisión que puede pasar por menor, sobre todo si se ignora el tono autobiográfico que busca el director, Fue la mano de dios se convierte en un tratado sobre Nápoles. Sorrentino, utilizando una historia personal, logró contar la forma de vida de una comunidad. La película es un documento para quienes no conocen esas costas y sienten curiosidad por la forma de ser del sur. Aunque eso podría ser suficiente, la buena noticia es que no es todo.

Fue la mano de dios y los matices de la obra de Paolo Sorrentino

Como sucedió con El irlandés, no se descarta que Fue la mano de dios Se ve como una película lenta o que no tiene algo grandilocuente, en apariencia. Estos son tiempos, estos de transmisión, de historias mucho más directas, de tener todo al alcance de un clic o del deslizamiento de un dedo. Una época en la que el entretenimiento invade casi cualquier espacio, si va acompañado de explosiones y risas desde el primer momento.

El relato de Sorrentino es todo lo contrario. Su activación en otro registro no lo aleja del entretenimiento, ni siquiera de la risa. Solo el enfoque de esas posibilidades es mucho más sutil. No son un recurso fácil para seducir al espectador pero forman parte de una red de referencias, mensajes y hechos que contribuyen a la construcción de la obra. En el medio, se retrata a la familia napolitana, se exploran los primeros deseos de la adolescencia, los ídolos de una época y el lado duro de la vida.

Nos encantaría agradecer al autor de este breve artículo por este notable contenido.