January 21, 2022

La China del hijo único a los ojos de Youqine Lefèvre

Por Roxana Azimi

Publicado hoy a las 6:00 a.m.

Buenas mejillas infantiles, grandes ojos asombrados. En esta pequeña foto de identidad, Youqine Lefèvre tiene apenas unos meses. La foto fue tomada en un orfanato en la ciudad de Yueyang, en la provincia montañosa de Hunan, en el sur de China, donde el fotógrafo vivió durante siete meses antes de ser adoptado en julio de 1994 por una pareja de belgas. El mismo día, otras cinco familias del país llano partieron de la ciudad con una niña en brazos.

Como estos seis niños, cientos de miles de niñas chinas han sido abandonadas como resultado de la política del hijo único. Lanzada a fines de la década de 1970 bajo la égida de Deng Xiaoping, entonces número uno en la República Popular, y aplicada hasta mediados de la década de 2010, esta política pretendía controlar la natalidad, de manera muy autoritaria, limitando el número de hijos a uno por pareja. .

El primer retrato de identidad de Youqine realizado en China, en 1994. Foto tomada del archivo de los padres adoptivos de Youqine Lefèvre.

Bajo el comunismo como en las tradiciones ancestrales, las hijas siempre son devaluadas, mientras que se supone que un hijo garantiza la vejez de sus padres y la perpetuación del culto a los antepasados. Se generó entonces un preocupante desequilibrio entre hombres y mujeres, derivado del aumento de los abortos (e infanticidios) cuando el sexo del niño era femenino o del abandono de niñas, dejadas en adopción.

Ningún deseo de encontrar a sus padres biológicos.

De esta historia y de su relato personal, Youqine Lefèvre ha elaborado un modesto libro, la tierra de las promesas, nutrida tanto de los archivos de sus padres adoptivos como de las fotos que tomó de adulta en China. Fue en octubre de 2017, a la edad de 23 años, que Youqine Lefèvre expresó el deseo de regresar a su país natal, cuyo idioma y códigos desconocía. Ella hace una demanda: que su padre la acompañe en este viaje iniciático. Entonces no tiene ningún deseo, dice, de encontrar a sus padres biológicos. Sólo el deseo de crear recuerdos visitando los lugares por los que pasó antes de llegar a Bélgica.

En el expediente entregado a sus padres adoptivos, se indica que tenía 1 mes cuando fue encontrada, en diciembre de 1993, en la calle. Según los informes, un transeúnte la dejó en la estación de policía, que luego la transfirió al orfanato de paredes en ruinas donde la llamaron Yue Qing. Armado con su cámara, Youqine Lefèvre no perdió ni una miga de su viaje de tres semanas a China, ametrallando cada esquina, incluidos los carteles de propaganda que, aún hoy, instan al control de la natalidad.

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