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August 4, 2021

la voz de Etta James y el repertorio de Billie Holiday, la fórmula del placer

Por qué te lo recomendamos Hablamos de Etta James y de la inmensa Billie Holiday, dos de las artistas más impresionantes que dio el jazz. No es poco, teniendo en cuenta la cantidad de maravillosas voces y temperamentos que habitan en la geografía del género a lo largo de su historia. Y en Dama misteriosa se combinan de manera extraordinaria.

Billie Holiday le llevaba 23 años a Etta James, que hacía 21 que estaba en este mundo cuando Lady Day murió, a causa de una cirrosis hepática, con apenas 44 de edad, aunque posiblemente muchos más vividos.

Para entonces, Etta llevaba un largo tiempo cantando. Desde los tiempos en los que su papá de crianza la despertaba para forzarla a cantar para sus amigos pasados de copa en la madrugada. El cuadro lo completaba su mamá ausente, a quien bautizó “mystery lady”, y que probablemente haya sumado inspiración para James, a la hora de decidir grabar el repertorio de Holiday. Además, claro de las

El resultado de la combinación es absolutamente fantástico. A partir de la increíble No explique, hasta la bella Te estaré observando, taciturna, concluyente, íntima, todo en Dama misteriosa, publicado en 1994, es perfecto.

La lista de temas es contundente: ademá de las dos mencionadas, Has cambiado, El hombre que amo, No tengo un fantasma de oportunidad (contigo), Lover Man (Oh, ¿dónde puedes estar?), Abrazable usted, ¿Qué tan profundo es el océano?, (Tengo miedo) Se acabó la mascarada, Cuerpo y alma yEl solo pensamiento de ti completan una secuencia demoledora, con una orquestación impecable.

Ahí se mezclan los hermanos Gershwin, Bing Crosby, Irving Berlin, Jimmy Davis, Johnny Green; nombres que hace rato forman parte del patrimonio cultural de la humanidad, y que Etta honra con interpretaciones que conmueven hasta lo más profundo.

Así es la tapa de “Mystery Lady – The Songs of Billie Holiday”, el álbum publicado por Etta james en 1994, con el que consiguió un Premio Grammy.

Por supuesto, James no es Holiday ni pretende serlo. Compararlas es un propóito tan absurdo como el de comparar las versiones de semejantes obras maestras de la música. Mejor que eso es buscar el mejor lugar para dejarse llevar por una voz prodigiosa y canciones cuyas letras no hace falta comprender para entenderlo todo.

A menos, claro, que por donde debe circular sangre sólo corra jugo de tomate frío.

ES

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