September 25, 2021

Burrell: corazón y mente

Hace siete décadas, a los 20 años, el guitarrista Kenny Burrell debutó discográficamente con el sexteto del trompetista Dizzy Gillespie, en el que figuraban también el saxofonista John Coltrane y el vibrafonista Milt Jackson. Desde entonces a la fecha, su toque único se ha podido escuchar en grabaciones históricas como La dama canta el blues (Verve, 1956), Billie Holiday; Kenny Burrell y John Coltrane (Prestigio, 1958), Tonny Bennett en el Carnegie Hall (Columbia, 1962) y De vuelta en Chicken Shack (Blue Note, 1960), del organista Jimmy Smith, por nombrar algunos.

Antes de cumplir 20 años ya tocaba en la banda de Gillespie, a lo que siguió una temporada con el trío de Oscar Peterson y después con el de Tommy Flanagan. En 1956 debutó como líder con el disco Presentando a Kenny Burrell (Blue Note, 1956), al que siguió una larga lista que incluye joyas como Todo el día (Prestigio, 1957), Luces azules (Nota azul, 1958), A la vista en el Five Spot Café (Nota azul, 1959), Azul medianoche (Nota azul, 1963), Formas de guitarra (Verve, 1964) y Ellington es para siempre (Fantasía, 1975).

En ellos se puede escuchar el sonido elegante del guitarrista que alguna vez declaró: “Mi inspiración viene del mensaje de Duke Ellington: eres único, sé tú mismo, deja salir eso que eres tú, luego usa tu ética de trabajo y produce gran música”.

George Benson declaró sobre el maestro: “no hay un guitarrista más fino. Puede que haya alguien más que sea tan bueno, pero no puedes tocar una guitarra más fina que la de Kenny Burrell”.

Aunque afiliado al bebop, Thomas Owens considera que “es más conservador que algunos de sus colegas, dado que favorece líneas melódicas simples, con frecuencia cantables, en lugar de vuelos de virtuosismo. Su tono es particularmente delicado”.

El propio Burrell ha explicado que en su estilo “tiene que haber un balance entre corazón y mente. Yo pongo el acento en tocar buenas notas. Lo que yo piense que suena bien, eso trato de tocar. Algunas veces es rápido y otras es lento, pero esa es mi forma de tocar. En el beisbol la velocidad es necesaria, es parte de tu arsenal. En la música, también, pero no tanto. Sí, es importante, pero, ¿sabes?, hay algo más que la velocidad en la música”.

Retirado, el maestro celebró el 31 de julio su nonagésimo cumpleaños y en su página de Facebook da a entender que prepara su autobiografía a la que titula Ellingtonia, en honor a quien ha señalado como uno de sus grandes maestros.

Coda

Clave para ser un maestro

De acuerdo con el guitarrista, “para ser un maestro debes tener esa voz individual especial que es una de las esencias del jazz. Una de las características fundamentales del género es que tienes la oportunidad de expresar una voz propia. Si tienes la suerte suficiente de encontrarla y eres consistente, todas las otras cosas se acomodarán y te convertirás en un maestro”.

Xavier Quirarte

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