September 27, 2021

U2 en el nuevo Bernabéu

El Real Madrid anunció que Alejandro Sanz inauguraría el nuevo estadio Santiago Bernabéu. Se trata de un músico de gran trayectoria y reconocimiento internacional, pero, por lo que sea, la elección del club no fue acogida con demasiado alborozo en la redacción de La Galerna.

Varios colaboradores se sublevaron e intentaron convencer a Florentino para que otro artista o grupo fuese el encargado de estrenar musicalmente el nuevo templo blanco. Ante el fracaso de dichas tentativas, iniciamos esta sección en la que cada articulista rebelde propondrá su opción musical para inaugurar el nuevo Bernabéu. Al finalizar, podréis votar por vuestro artista favorito para que sea propuesto formalmente al club.

El 15 de julio de 1987 tuvo lugar el que posiblemente sea el mejor concierto de rock que jamás ha albergado el Estadio Santiago Bernabéu. Teloneados de manera inolvidable por por UB40 y los Pretenders de Chrissie Hynde, U2 marcaron a toda una generación de españoles con el mayor despliegue de energía e idealismo que había visto ese recinto desde los tiempos de Di Stéfano. Inaugurar el nuevo Bernabéu es responsabilidad, por tanto, que solo puede recaer de nuevo sobre la banda liderada por Bono. El círculo tiene que cerrarse, pura y simplemente. Extenderse en explicaciones es casi insultar la inteligencia de los lectores de La Galerna.

Aquella noche de verano del 87, con el Bernabéu a reventar, Bono saltó al escenario con los primeros acordes de Donde las calles no tienen nombre, y antes de entonar el sempiterno “Quiero correr / quiero esconderme / quiero derribar los muros / que me retienen por dentro” ya había soltado el primer ¡Hala Madrid! de la noche. Sí, ya lo sabemos. Sabemos que años después, tocando en el Camp Nou, sería obligado a travestirse de azulgrana. Cosas que tiene la transversalidad de quien quiere hacer el bien y se encuentra con un equipo que lleva a UNICEF por bandera. Si vosotros fueseis buenos, y tuvierais obsesión por el bienestar de la infancia y el peso de la deuda externa en África, también habríais picado incautamente el anzuelo. Pero Bono es eminentemente madridista, lo es de corazón, como lo es del gorrito que se parece al de Amaral pero no lo es (antológico “testimonio” de Joaquín Reyes), como lo es Larry Mullen Jr. y como indubitablemente lo es un tío que ha salido con Naomi Campbell y que es tan indiscutiblemente frio como Adam Clayton. Un grupo con los huevos y la grandiosidad y el sentido de la épica que caracteriza a U2 solo puede ser vikingo, y si a ello añadimos su compromiso con las causas solidarias que les acucian el paralelismo no hace sino afianzarse. Tomad la memoria de la Fundación del club, leed y callad, almas de cántaro.

U2 marcaron a toda una generación de españoles con el mayor despliegue de energía e idealismo que había visto ese recinto desde los tiempos de Di Stéfano. Inaugurar el nuevo Bernabéu es responsabilidad, por tanto, que solo puede recaer de nuevo sobre la banda liderada por Bono. El círculo tiene que cerrarse

Yo creo que hasta las tres primeras canciones del repertorio pueden y deben ser las mismas que las que abrieron fuego aquella noche del 87. Tras Donde las calles no tienen nombre llegó el guitarreo ígneo, la avalancha postpunk de seguiré. ¿Existe mayor himno madridista que ese, letra que refleje de modo más convincente la incondicionalidad del amor que siente el hincha blanco por su color?

Si te vas, vete
Me alejo, me alejo
seguiré
Si te vas, vete
Me alejo, me alejo
seguiré

Pero no hay complemento mejor para esta incondicionalidad que la eterna exigencia del club blanco, que 13 Copas de Europa y un sinfín de trofeos después aún no ha encontrado lo que está buscando. Esa y no otra fue la tercera canción aquella noche histórica, como debe volver a serlo en la noche de la inauguración. El Real Madrid es orgullo de palmarés, pero también es eterna insatisfacción, hambre de gloria condenada a reeditarse un minuto después del logro de cada trofeo.

He besado labios de miel
Sintió la curación en la punta de sus dedos
Ardía como fuego
Este ardiente deseo
He hablado con lengua de angeles
He tomado la mano de un diablo
Hacía calor en la noche
Estaba frío como una piedra
Pero todavía no he encontrado lo que busco

A partir de ahí, el repertorio ya puede ser el que quieran, de tan trufada de éxitos como está la discografía de los cuatro dublineses, y el concierto puede durar lo que se desee. Que batan su récord de duración, a ser posible. El césped del viejo Bernabéu acusó durante meses lo del 87, como si hubiera pasado por allí el proverbial caballo de Atila, y la temporada 87/88 se vio marcada por más calvas que las de los vetustos abonados. Con el césped retráctil, maravilla de maravillas, el aspecto deportivo queda a buen resguardo de la marabunta melómana, que podrá botar con los riffs de The Edge y los golpes de Larry como si no hubiera un mañana. Lo habrá: al día siguiente jugaremos contra el Betis y el concierto será historia inocua.

U2

Deseo sonará representando el eterno anhelo de la Champions, aunque para entonces se habrá asentado en el contexto futbolero europeo la Superliga como único posible destinatario de Todo lo que quiero es a ti. La cosa real es la Champions, pero la Superliga es Aún mejor que el auténtico. Formas misteriosas puede ser un guiño a los ignotos sistemas de designación arbitral, al tiempo que Droga milagrosa puede constituir una suerte de homenaje a Messi, ese enemigo ya casi olvidado por entonces. No podrá faltar Caminar sobre, verdadero manual de perseverancia y resistencia a la adversidad, virtudes intrínsecas al madridismo.

Y si la oscuridad es para mantenernos separados
Y si la luz del día parece estar muy lejos
Y si tu corazón de cristal se rompiese
Y por un segundo te das la vuelta
Oh no, sé fuerte
Camina, camina
Lo que tienes no lo pueden robar
No, ni siquiera pueden sentirlo

Qué canción, amigos. “You’re packing a suitcase for a place none of us has been / A place that has to be believed to be seen” Ese lugar es la Copa de Europa, por supuesto. Qué temazo para dar paso a los bises, One entre ellos, evidentemente, paradigma de unidad de propósito y de humanidad, de madridismo en definitiva.

Seguir insistiendo me parece casi faltar al respeto a los lectores. Hágase y punto.

Fotografías Imago.

-Julio Iglesias en el nuevo Bernabéu

-Queen en el Bernabéu (One vision)

-The Rolling Stones en el nuevo Bernabéu

-Plácido Domingo en el nuevo Bernabéu

-Muse en el nuevo Bernabéu

-Lady Gaga en el nuevo Bernabéu

-Los Van Van en el nuevo Bernabéu

-Hombres G en el nuevo Bernabéu

-Paul McCartney en el nuevo Bernabéu

-AC/DC en el nuevo Bernabéu

-Bob Dylan en el Nuevo Bernabéu

-Metallica en el nuevo Bernabéu

-Springsteen en el nuevo Bernabéu

-Paul Simon en el nuevo Bernabéu

-Elton John en el nuevo Bernabéu