September 21, 2021

Cómo hacer un tupé del que Chris Hemsworth estaría orgulloso en solo cinco pasos

El desafilado es mucho más que un simple corte de pelo o un peinado molón: es una actitud vital. Y es que la versión capilar del rock and roll, que captura la esencia misma de la rebeldía y el inconformismo, es un valor seguro que nunca ha dejado de estar de moda desde que Elvis Presley lo popularizó allá por la década de los 50 del siglo pasado.

Eso sí, el contundente ha ido evolucionando con el paso del tiempo para adaptarse a los gustos de cada generación: desde los ultrapulidos y brillantes de sus orígenes hasta el actual estilo desordenado de acabado mate que corona, con una cierta arrogancia, marcados cortes.

Pero todos tiene algo en común porque, como nos explica Eduardo Sánchez, director de Maison Eduardo Sánchez, “la base de un buen tupé es siempre el corte, que debe adaptarse perfectamente tanto a la fisonomía como a la textura del pelo para que, cuando se trabaje, sea fácil de conseguir y, además, favorezca. Que el cabello tenga una buena estructura es fundamental y suele quedar muy bien con nucas cortas”.

Sin embargo, no todos los tipos de rostro son aptos para lucirlo. Eduardo afirma que “queda perfecto en redondos y, aunque siempre hay que analizar cada caso concreto, también en cuadrados. Si se trata de una cara angulosa, habría que crear un movimiento lateral para suavizarla. En cambio, en las muy alargadas, hay que tener cuidado porque el tupé acentúa aún más esa verticalidad”.

Cómo hacer -y mantener- un tupé perfecto en 5 pasos

El primer paso para lucir un tupé perfecto es que el cabello de la zona superior de la cabeza tenga una longitud de, como mínimo, 10 centímetros. Pero tampoco conviene pasarse porque, como avisa Eduardo, “hay que tener en cuenta que, cuanto más largo, más producto habrá que utilizar para poder mantenerlo y más difícil será conseguirlo. Además, las melenas abundantes y pesadas requieren mucho más trabajo que las finas”.

Si cumples con esta premisa, ya puedes lanzarte a construir un tupé que desafíe la ley de la gravedad. Para ello vas a necesitar los siguientes productos.

1. Protector térmico

No se puede diseñar un tupé sin usar un secador. Por eso, y para evitar futuros daños en la estructura capilar, debes aplicarte antes un protector térmico que minimice la oxidación generada por las herramientas de calor, evite la rotura y la pérdida de brillo y aumente la retención de agua en el interior de la fibra. Nos gusta este de Nuggela & Sulé porque, además de todo esto, ayuda a controlar el encrespamiento y elimina el exceso de grasa del cabello.

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