December 8, 2021

De la masturbación femenina al aborto: por qué Elaine Benes de ‘Seinfeld’ es el referente al que volver | Feminismo

Se dice que el último capítulo de Seinfeld, que se emitió el 14 de mayo de 1998, estuvo a punto de salvarle la vida a Frank Sinatra. Las calles de Los Ángeles se quedaron prácticamente vacías entre las ocho y las diez de la noche, justo cuando el cantante sufrió un infarto y necesitó de inmediato una ambulancia, porque los ciudadanos estaban frente a las pantallas despidiéndose de una ficción que les había hecho reír durante casi una década. Fue el episodio más visto de la historia de la televisión, por delante del final de Amigos, con 76 millones de espectadores. Desde el 1 de octubre puede verse en Netflix con el resto de temporadas ya que la plataforma ha pagado más de 500 millones de dólares (431 millones de euros) por los derechos de distribución. Calderilla en comparación con la rentabilidad que va a ganar con la operación.

Los personajes que integran esta pandilla de treintañeros que viven en Manhattan en los años noventa son un referente indiscutible de la cultura pop, al igual que los de Amigos pero por razones que poco tienen que ver. No paran en un café acogedor como el Central Perk sino en un cena un tanto mugriento, no alquilan apartamentos envidiables de renta antigua ni hay enredos románticos porque la dinámica de su relación está basada en el cachondeo de las miserias de los otros. Y una de las que más se ríe es Elaine, el único personaje femenino de la serie, al que interpreta Julia Louis-Dreyfus.

Julia Louis-Dreyfus y Jerry Seinfeld en un escena de ‘Seinfeld’. Foto: Getty

Cuando Larry David y Jerry Seinfeld plantearon la comedia de enredo, no pensaron en que una mujer tuviese un papel protagonista, pero ante el peligro de que la NBC frenase la producción después de ver el piloto tuvieron que ampliar el elenco. Así introdujeron a Elaine Benes, inspirada en Carol Leifer, una exnovia de Seinfeld, como lo es el personaje en la serie. Alejandra Palés, periodista especializada en series en medios como Serielizados o el Diario Ahora, sostiene que “sí que fue un acierto que lo incluyeran, tal y como les pidió la cadena. Porque aunque Elaine pueda ser tan absurda como sus amigos, también aporta un punto de vista femenino que creo que es imprescindible, o hubiera quedado una serie muy escorada hacia la testosterona”.

Pese a que Elaine y Seinfeld tienen un pasado amoroso, ese aspecto no se desarrolla. Es una de las características que marca la diferencia con la mayoría de las ficciones: no hay atracción entre los protagonistas. “Recuerdo que cuando veía la serie y era preadolescente me frustraba enormemente porque no entendía que no estuvieran juntos o se explotara de alguna manera la tensión sexual. Hasta que no fui un poco más mayor no entendí que la serie no iba de eso y que estaba muy bien que no fuera sobre eso”, afirma Palés.

Julia Louis-Dreyfus.

Julia Louis-Dreyfus. Foto: Getty

Elaine es una mujer independiente, que trabaja en la industria editorial, con una capacidad sorprendente para pegar empujones pese a su baja estatura y con mucho carácter. La artista Rocío Quillahuaman explica: “Está harta de todo. No soporta a sus amigos, no soporta a sus conocidos, no soporta las fiestas, no soporta su trabajo ni a sus compañeros de trabajo, no soporta las injusticias, no se calla ni una, es divertida, es vengativa (y cómo me gusta que lo sea y lo disfrute)”. Las protagonistas de las conocidas animaciones de Quillahuaman, en las que retrata con humor situaciones de la vida cotidiana, tienen mucho que ver con Elaine. “Seguramente haya sido referente para muchas cómicas de hoy en día. Para mí lo ha sido tanto a nivel de estilo como a nivel artístico. Hay un episodio en Seinfeld en la temporada ocho que se llama El Paciente Inglés en el que Elaine rompe a gritar en medio de una sesión de esa película en el cine porque la odia y no la aguanta más. Esa escena tiene la esencia de todo lo que quiero que sean mis animaciones”, detalla.

El estilo que señala Quillahuaman —“si llevo abrigos largos de señora es por ella”, dice— se hizo tan reconocible como el de Rachel de Amigos o Margot en Los Tenenbaums. Una familia de genios, si bien va evolucionando a lo largo de las temporadas para adaptarse a los cambios vitales del personaje, de trabajadora precaria asciende a jefa dentro del sector editorial. Charmaine Simmons, diseñadora de vestuario de Seinfeld, perfiló su imagen usando mocasines con calcetines a la vista, chaquetas de estilo masculino, mochila de cuero al hombro (solo a uno) y vestidos largos y fluidos, su sello clave. Jaime Perlman, antigua directora de arte de Vogue Reino Unido, afirmó en una ocasión que su armario estaba lleno de “vestidos de Elaine”. Cómoda y atractiva pero “sin que su prioridad fuese mostrarse sexy”, según especificó Julia Louis-Dreyfus en Los New York Times.

El reparto de'Seinfeld'.

El reparto de ‘Seinfeld’. Foto: Getty

¿Un referente del feminismo?

En su momento, fue un referente del feminismo —al menos para las mujeres cisgénero, blancas, heterosexuales y de clase media—, pero a veces las ficciones no soportan bien el paso de los años y esta se estrenó hace tres décadas. Sin embargo, Elaine fue pionera en el trato de ciertos temas sobre los que a día de hoy se sigue discutiendo. Véase, por ejemplo, el del aborto: en la temporada seis, en el capítulo titulado El sofá, Benes renuncia a una relación con un hombre que le atrae mucho porque no es partidario de la libre elección. Y los guionistas tampoco dejan de lado la comedia para desarrollar la historia, no hay más drama que el de la decepción de Elaine por perder a un amante tan guapo.

Su manera de vivir la sexualidad es otro de los aspectos a señalar de su personaje ya que su deseo y sus relaciones se muestran de la misma manera que los del resto del elenco —Seinfeld, Constanza y Kramer, tres hombres—. De hecho, el episodio preferido de Larry David y por el que ganó un Emmy es El concurso, de la temporada cuatro, en el que los cuatro hacen una apuesta para ver quién aguanta más tiempo sin masturbarse. Pese a lo que todos pensaban, la segunda que cae es ella. También quiere escoger su método anticonceptivo sin que nadie interfiera y declara abiertamente que no quiere tener hijos.

“En su momento, y también ahora, era la demostración de que existían mujeres que se salían de la norma que marcaba que tenían que ser agradables y majas todo el rato”, destaca Palés. “Seguramente habrá pequeños detalles que nos parecerán trasnochados o anticuados respecto a nuestra mentalidad actual, pero a mí me parece un personaje bastante adelantado y que no desencajaría en una comedia ambientada en la actualidad”.

Rocío Quillahuaman también considera que el personaje sigue teniendo plena validez. “En el episodio que describía antes hay una escena en la que explica que las escenas de sexo de esa película le parecen irreales y dice algo muy divertido: «Give me something I can use!» [«dadme algo que pueda usar»]. Y todos sus fracasos amorosos, que bien compiló Nick Lutsko en esta canción. La primera vez que vi esta serie era mucho más joven, pero la he vuelto a ver varias veces en diferentes etapas de mi adultez y me he ido dando cuenta de que el único personaje con el que me siento identificada es Elaine. Quiero decir, es un personaje de una mujer blanca escrito por hombres blancos pero aun así… es realmente la única santa a la que rezo”.

Julia Louis-Dreyfus y Jerry Seinfeld.

Julia Louis-Dreyfus y Jerry Seinfeld. Foto: Getty