January 17, 2022

Muere B.B. King, el ‘rey del blues’ que adoraba Donostia

Adiós a B.B. King, el ‘rey del blues’ que estuvo por última vez en concierto en 2011 en la Zurriola de San Sebastián.

B.B. King estuvo en numerosas ocasiones en la capital guipuzcoana con motivo del Festival Internacional de Jazz de San Sebastián

Hoy ha fallecido a los 89 años en La Vegas
BB King, una de las últimas leyendas del blues y un viejo amigo del
Festival Internacional de Jazz de San Sebastián, en el que actuó en varias ocasiones a los largo de más de tres décadas.


El Rey del Blues‘, como se le conocía mundialmente, llevó una vida de sucesivas giras siempre pegado a su fiel guitarra ‘
Lucille‘, y conquistando al público de unos cien países con su guitarra y canciones de amor y de angustia como ‘
La emoción se ha ido‘ y ‘
¿Qué tan azul puedes ponerte?‘.

B.B. KING, MÁS DE 30 AÑOS DE IDILIO CON DONOSTIA

  • 1979

  • 1984

  • 1993

  • 1995

  • 2000

  • 2011

Afectado por nuevos problemas de salud,
BB King había sido hospitalizado a principios de mes en Las Vegas por una deshidratación, según su hija
Patty King .

Artista consumado de voz ronca,
BB King consiguió enganchar a todas las audiencias: desde el tradicional público afroamericano hasta los fanáticos del pop y del rock.

Rey llegó a dar hasta 300 conciertos al año y fue el músico de blues que más premios Grammy recabó, un total de quince.

Por su sentido del espectáculo y su prolífica carrera, quizá sea el músico de blues que más ha influido en el rock. Referente de
Eric Clapton,
Rey también acompañó en una gira a los
Rocas rodantes en 1969 y a U2 veinte años depués, consiguiendo acercar el blues a todas las generaciones. En
San Sebastián actuó en 1995 junto a
Raimundo Amateur.

B.B. King: «Tocaré hasta la muerte»

Si bien sufría de una diabetes crónica y de una dolencia en las rodillas que no le permitía tocar de pie,
Rey aseguró en una entrevista a la AFP en 2007 que su «enfermedad» más importante se llamaba «¡Necesito más!», prometiendo tocar «hasta la muerte».

La máxima de necesitar más la aplicó también a su idilio con el
Festival de Jazz, en el que estuvo en concierto varias veces a lo largo de su prolífica carrera. La última en 2011, con un abarrotado recital en la playa de la Zurriola.

La infancia de
Riley Ben King , nacido el 16 de septiembre de 1925 en Itta Bena, cerca de Indianola (Mississipi), se parece a la de miles de niños negros, trabajadores agrícolas en las grandes plantaciones de algodón del sur segregacionista.

La leyenda del ‘rey del blues’

El joven
Rey, huérfano, tuvo la suerte de contar durante su adolescencia con el apoyo protector de
Bukka Blanco, su primo. Este guitarrista, muy reputado en la región, lo inició en la guitarra y le hizo descubrir la gran ciudad de la música, Memphis, donde vivió a partir de 1947.

El futuro
BB King se codearía con Sonny Boy Williamson (Rice Miller), Robert Lockwood Jr, Bobby ‘Blue’ Bland y tocaría regularmente en Beale Street, donde más tarde abrió un club con su nombre, el ‘Broadway’ de la música negra en Estados Unidos.

Su carrera tomó un nuevo giro en 1949 al ser contratado como pinchadiscos en una radio, donde se ganó el apodo de ‘
Chico de blues‘(BB).

El entonces cazatalentos
Ike Turner lo encarriló en el camino del éxito: el joven
BB King se estrenó con ‘
Blues de las tres en punto‘, su primer ‘hit’, en 1951 y abandonó la radio para echarse a la carretera, guitarra al hombro.

La leyenda estaba en marcha: éxito regional en los años 50; nacional, con títulos como ‘Sweet Sixteen’ (1960) y actuaciones en el festival de Newport entre 1968 y 1975, de Monterrey, en 1967, donde compartió cartel con Jimi Hendrix y Otis Redding; e internacional, con una primera aparición en Europa en 1968 y en Japón en 1971.

Para todos los públicos

Su manera de tocar la guitarra, con clase, expresivo; su manera de cantar, inspirada en el gospel, influyeron en los más grandes, desde Eric Clapton a George Harrison. En 1989, su música llegó a un público más joven con la gira de U2.

A causa de la edad y de una salud cada vez más delicada, acabó reduciendo el número de conciertos anuales pero seguía ofreciendo un centenar al año cuando ya había rebasado los 80 años, incluso cuando, en 2014, algunas actuaciones le costaron malas críticas.

A pesar de las lentejuelas y los casinos de Las Vegas, este hombre humilde nunca olvidó sus orígenes. La noche del asesinato de Martin Luther King, en abril de 1968, dio un concierto improvisado con su discípulo Buddy Guy y Jimi Hendrix.

B.B. King y su imagen ‘sana’ del blues

Más allá de sus cualidades musicales,
BB King , condecorado en 2006 con la ‘Medalla presidencial de la libertad’, la más alta distinción civil de Estados Unidos, siempre quiso imponer una imagen positiva del músico de blues, lejos de la droga, el alcohol y la violencia de los guetos.