January 19, 2022

Si protesta, es Van Morrison

Van Morrison en una actuación reciente. Foto: BMG

Un músico al que le salieron los dientes escuchando a Muddy Waters y Charlie Parker no necesita credenciales. Si después ha compuesto cerca de 500 canciones (entre ellas Semanas astrales, Moondance, Chica de ojos marrones, Domino O Gloria), colocado en lo más alto de las listas de ventas más de 50 álbumes, fundado grupos como ellos y creado un estilo propio con una poderosa aleación de blues, soul, R&B, rock y jazz (con esquirlas irlandesas) a nadie tiene que importarle que sea el tipo más cascarrabias del planeta Tierra.

Viejos teclados con aroma a Hammond, armónicas del mismo Delta y voces que dialogan con el soul son los ingredientes de su último álbum

El León de Belfast vuelve a España (1 de diciembre en el WiZink Center de Madrid y dos días después en el Coliseum de La Coruña) espoleado por las malas pulgas que se le han puesto durante el confinamiento pandémico y con Último proyecto discográfico: Volumen 1, un álbum de 28 temas con el que ha sobrevivido a sí mismo y al virus que le ha traído de cabeza. Eso sí, llega escoltado por la cantante británica Joss Stone, gran figura del soul con la que compartió Duetos en 2015.

Todo apunta a que Morrison volverá a ponernos los pelos de punta con una set list de infarto en la que, como viene siendo habitual, los “clásicos” saldrán de su garganta con pocas ganas de exhibirlos como se concibieron y reinterpretados a su conveniencia, no vaya a ser que alguien vaya buscando al joven músico de los años setenta y cometa el “pecado” de no ver al Morrison más contemporáneo…

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Así que habrá que estar preparados porque la “fiera” saldrá al ruedo madrileño con muchas ganas de hacer música (no de agradar, ojo) y ser capaces de leer entre líneas cada tema que deje caer, cómo y en qué orden. Se entiende que Último proyecto discográfico mandará en la sesión. Pese a los peros que se le han puesto al trabajo no dejará de ser una fiesta que lleva su marca por los cuatro costados. Viejos teclados con aroma a Hammond, armónicas del mismo Delta, cuerdas que conectan con Robert Johnson, vientos del norte y del sur y voces que dialogan con el soul y el gospel son solo algunos de los ingredientes de esta nueva entrega.

“Nunca habría escrito tanto si no hubiésemos estado encerrados. Normalmente estaría viajando, así que he hecho lo único que podía hacer: escribir canciones”, ha dicho Morrison para justificar su torrencialidad. Temas como el que da nombre al álbum, El baile de los psicoanalistas, la larga estafa, gracias a Dios por la tristeza, la gran mentira, el doble vínculo y Condado de Down podrían estar en las dos citas españolas que arrancan el miércoles en Madrid si la Covid-19 no vuelve a impedirlo. “Probablemente sacaré otro álbum doble”, avisa Van The Man quién sabe si arrastrado por un nuevo presagio…

@ecolote