January 24, 2022

algunos de los padres apoyan el movimiento y llaman a la movilización

Una vez no es costumbre. El movimiento de huelga lanzado por los sindicatos de docentes para el jueves 13 de enero ha recibido apoyo más allá del ámbito de los profesionales de la educación. El lunes, la FCPE, la primera organización de padres de alumnos, firmó el llamado a la huelga e invitó a los padres a movilizarse el jueves para protestar contra la gestión del gobierno de la crisis sanitaria en la escuela. “Que le digan al Ministro de Educación Nacional y al gobierno que ya basta”, la FCPE llama a las familias a “No mandes a los niños” en clase el jueves y unirse a las protestas.

“Al igual que los docentes, los padres ya no aguantan cambios de protocolos que siempre resultan muy pesados ​​para los alumnos y equipos educativos”, escribió la FCPE en su comunicado de prensa. Las flexibilizaciones protocolares anunciadas el lunes 10 de enero por el presidente del Gobierno, Jean Castex, no han cambiado la postura ” raro “, según el portavoz de la federación de representantes de padres. “La cuestión no está resuelta” con la posibilidad de utilizar tres autotests, explica Rodrigo Arenas. Las dificultades para obtener las autopruebas en las farmacias hacen temer a los padres los persistentes obstáculos para cumplir con el protocolo, y la limitación de las pruebas nasofaríngeas, especialmente dolorosas para los más pequeños, “Sigue pesando en los niños”. La solución, según la federación, sigue siendo “Examinar a los niños en las escuelas con pruebas de saliva”.

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Pero el enfado que motiva el llamado a la movilización va más allá del único protocolo sanitario. Los padres se unen al Ministro de Educación Nacional en la necesidad de mantener las escuelas abiertas, en interés de los estudiantes. “Pero abrir las puertas de la escuela no es suficiente”, dice Rodrigo Arenas, denunciando la situación actual en la que las clases están medio vacías y los niños, ausentes regularmente, sufren en su aprendizaje.

Una huelga difícil de desacreditar

Lo que está en juego para la FCPE, como para los profesores, es el de los medios dados a la escuela para acoger a los alumnos y garantizar su misión docente en buenas condiciones a pesar de la crisis sanitaria. Un “cueste lo que cueste” le declinó al mundo escolar para salirse de la alternativa implícita del protocolo sanitario: testear o cerrar. Para Rodrigo Arenas, esto implica una mayor seguridad de las clases para evitar la contaminación, medios para asegurar el reemplazo de todos los profesores ausentes y “No solo para guardería”, o soluciones de educación a distancia para estudiantes que se ven obligados a quedarse en casa mientras su profesor está en clase.

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