January 24, 2022

El difícil regreso a una vida cultural normal

Este es el estudio que todos los profesionales de la cultura estaban esperando. Pero ella no los tranquilizará. El miércoles 27 de octubre, Roselyne Bachelot iba a revelar los resultados de una encuesta encargada por el gobierno sobre el comportamiento de los franceses en términos de salidas culturales, dieciocho meses después del inicio de la crisis de salud vinculada al Covid-19. Sus conclusiones, que El mundo pudo consultar, son edificantes: casi uno de cada dos franceses no ha visitado un lugar cultural desde la introducción del pase de salud el 21 de julio, cuando el 88% lo hacía antes de la epidemia, y casi un tercio dice que ahora visitará lugares menos culturales.

Este estudio, realizado a principios de septiembre por el Harris Interactive institute, proporciona por primera vez una visión general de las salidas culturales posteriores a la crisis, más allá de las cifras de asistencia blandidas por ambas partes. Desde el 21 de julio, solo el 51% de las personas que van al cine, generalmente al menos una vez al año, han regresado al teatro. Peor aún, apenas más de una tercera parte (40%) de los familiarizados con los museos han retomado la senda de las exposiciones, mientras que los de los monumentos históricos lo han hecho con un 45%.

Pero el sangrado es especialmente palpable en la actuación en vivo. Así, solo el 27% de los melómanos asegura haber asistido a un concierto desde que se estableció el pase de salud, mientras que los amantes de las pizarras solo fueron el 25% para volver al teatro. Las cifras son solo ligeramente superiores para la danza (31%) y el circo (28%). Asimismo, casi las tres cuartas partes de los franceses que asistieron a un festival en un año típico no regresaron este verano.

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Difícil de encontrar una audiencia

Estas cifras, aunque proceden de una encuesta realizada a principios de septiembre y pueden haber cambiado ya, avalan el sentimiento que sienten los profesionales desde el inicio del curso escolar. Si un cierto número de franceses ha vuelto a los teatros, cines o museos, todavía estamos lejos de los niveles de asistencia antes de la epidemia. “Este estudio confirma en todos los sentidos lo que estamos viviendo, estima Pierre-Yves Lenoir, codirector del Théâtre des Célestins, en Lyon. Desde el comienzo del año escolar, hemos perdido el 40% del público, tanto en las suscripciones como en la venta de entradas. Para un teatro municipal como el nuestro, con un 25% de recursos propios, las consecuencias son significativas: de confirmarse esta disminución, supondrá 800.000 euros menos en el presupuesto de la temporada. “

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