October 18, 2021

Incentivos Ecobonus para autos eléctricos y complementos: fondos agotados

Ya había pasado a finales de agosto: se acabaron los fondos para el incentivo estatal Ecobonus para coches eléctricos e híbridos enchufables. Por el momento no hay nuevas iniciativas, los automovilistas solo tienen que pagar el coche a precio completo

Se han agotado los fondos para incentivos de automóviles, y en particular los de Ecobonus para automóviles eléctricos e híbridos enchufables. Como consecuencia inmediata, quienes hoy quieran comprar un vehículo con emisiones nulas o muy bajas deberán pagarlo a un precio mucho más elevado que lo que sucedía hasta hace unos días. Ciertamente, no es una ayuda al proceso de reducción de emisiones que se obtendrá mediante la introducción de automóviles más limpios en las carreteras. Y no es la primera vez que sucede: el 27 de agosto finalizaron los fondos asignados con las medidas económicas anteriores (empezando por la ley de presupuestos de 2019). Luego, el 3 de septiembre, el gobierno intervino moviendo los aproximadamente 57 millones de euros de fondos destinados al bono extra del Ecobonus. Sin refinanciamiento, por tanto, sino solo una operación contable que, sin embargo, redujo el incentivo total en 2.000 euros (con desguace) y 1.000 (sin desguace). Hasta la fecha, en el sitio web dedicado a Mise hay 1.000 euros asignados por el Ecobonus, esto significa que en menos de veinte días se han reservado todos los fondos disponibles, incluidos los bonos para coches eléctricos y complementos. ¿Luego? En ausencia de un refinanciamiento, la única esperanza de beneficiarse del incentivo es que el concesionario intercepte una cancelación y se apresure a reservar la cantidad devuelta disponible.

EL ECOBONUS

El Ecobonus preveía una aportación para la compra de hasta 10.000 euros (8.000 de fondos públicos y 2.000 en forma de descuento por parte del concesionario) en caso de desguace y 6.000 (4.000 + 2.000 de descuento) sin. Este es el efecto, no del todo imprevisible, del aumento de las ventas de vehículos recargables “de barril”, también gracias a la masiva contribución pública. Una medida deseada pero no exenta de críticas, ya que el monto mismo de las bonificaciones representaba de alguna manera una distorsión del mercado. Para otros observadores, sin embargo, representaron el precio a pagar por la expansión de la movilidad eléctrica. En cualquier caso, bonificaciones destinadas a vehículos que por su naturaleza tienen un coste medio-alto, ciertamente no “populares”.

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