January 27, 2022

Inter-Spezia 2-0: goles de Gagliardini y Lautaro, de penalti

Gagliardini y Lautaro (que discute con Calhanoglu sobre el penalti) doblegan a los ligures en una versión modesta. Al menos por un par de horas segundo lugar y arriba a un paso

Otro 2-0 en control, la tercera victoria consecutiva en la liga, la primera vez con Inzaghi, y la sensación de ser lo suficientemente maduro como para compensar las abundantes ausencias. En el congelador del Meazza, el Inter venció 2-0 a un Spezia que -hay que decirlo- el ex Thiago Motta fildeó en versión experimental (tal vez pensando en el Sassuolo el domingo) y puso más presión sobre Milán y Nápoles, comprometidos en la noche. Como en Venecia el sábado, Lautaro anotó un gol de mezzala (esta vez de Gagliardini) y de penalti (el quinto en los últimos 4 partidos), que desvió a Calhanoglu. A la espera de recuperar algunas piezas en defensa, Inzaghi ve a su equipo preparado para el doble viaje entre Roma y Madrid que deberá certificar el salto de calidad.

Primera mitad

Al igual que los Indios de Agatha Christie, Inzaghi pierde a otro jugador central (Bastoni, que sufre de gastroenteritis en la noche) y se ve obligado a desplegar una defensa sin precedentes con los centrales Skriniar, D’Ambrosio y Dimarco a sus costados. En el medio descansa Barella, en su lugar Gagliardini con Brozovic y Calhanoglu. A la derecha está Dumfries, no hay descanso para Perisic en el otro ala. Thiago Motta también revoluciona a Spezia, con seis caras nuevas frente al nocaut interno del domingo con el Bolonia. En ataque están Salcedo y Manaj, ambos ex nerazzurri, mientras que Gyasi desciende a la mediana en un 5-3-2 muy abotonado, con Maggiore en el banquillo y el novato Kiwior entre los tres centrales. El Inter acampa de inmediato en la mitad contraria del campo, con dos brazos muy altos. Para abrir el búnker de Liguria, sin embargo, se necesitaría un invento en el Estrecho de Correa, que en cambio inmediatamente pierde dos lecturas, o una mayor participación de los forasteros, cerrada por los oponentes doblados, con Salcedo que en la fase de no posesión está rebajado a lo que se convierte en un 5 -4-1. Con Hristov y Erlic aferrados al juego aéreo, el disparo permanece desde el exterior, pero Calha es bloqueada, Lautaro la noquea por un metro y Provedel tiene cuidado con Dumfries. Se juega en treinta metros, y el Inter es bueno -como en la versión 2.0 post Lazio- al no permitir reinicios que serían sangrientos. Y en el minuto 36 marcó por 34º partido consecutivo en Liga con la primera inserción real de los intermedios. D’Ambrosio entra en boxes por Lautaro, bueno pescando con un pequeño toque desde el exterior de Gagliardini, que no se equivoca con la derecha. El partido se descorcha como un crodino y Provedel tiene que salirse del camino con el jab de Correa. Tan brillante en la asistencia, el Toro, sin embargo, arriesga mucho en la última parte, haciendo justicia por sí mismo con un hombro a Erlic en un balón lejano que solo le cuesta la amarilla. Y en la recuperación Handanovic es milagroso en el cabezazo de Amian.

Segunda mitad

Señales de que el Inter hará bien en mantener el tapón puesto también en la segunda parte, que comienza con Motta cambiando el exterior: Ferrer interior y Bastoni por Amian y Reca. Skriniar y sus compañeros no se rinden, Lautaro calienta a Provedel, Correa el travesaño con una piedra desde la derecha, Brozovic se frena desde el borde, Calhanoglu dispara demasiado bien y derriba al portero. Vamos y vamos, viene la duplicación. Kiwior golpea el balón con el brazo en el turno de Lautaro, inflexible, pese a la intervención de Brozovic y D’Ambrosio, en quitarle el penalti a Calhanoglu (escenario poco edificante) y transformarlo en el minuto 58. Pero que Inzaghi es un grupo real, lo demuestra primero el júbilo del grupo y luego la asistencia de Toro a Calha, quien, sin embargo, desde una excelente posición es hipnotizado por Provedel. Thiago busca nuevas fuerzas con Maggiore, Bourabia y Verde para Sala, Kovalenko y Salcedo, Inzaghi responde con Sensi para Calha. El ataque también cambia, con Dzeko y Sánchez por los dos argentinos. Pero ahora el partido está congelado (en todos los sentidos …) a pesar de la conmoción Manaj y Gyasi por un lado se enfrentan a Handanovic y por otro Sánchez y Vidal se acercan al 3-0.

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