January 24, 2022

Nunca dejes de creer – ActionPush

Goool. De la lluvia emergió ese grito goool, caer sobre O Dragao como sentencia. Goool. Un futbolista de rodillas, puños al cielo. Goool. El 0-2. El final de un contador lanzado por Muerde y resuelto por Correa. El Atleti del Cholo vuelve en el momento justo, aquí y ahora, para abrazar la Champions como ese poema de Kiping: “Si puedes seguir creyendo en ti mismo cuando todos dudan, adelante, adelante”. Adelante. A octavos.

Noventa minutos antes, saltó al césped con tres centrales aunque solo tenía una (Bonito), cruzado a la derecha por Vrsaljko y a la izquierda por Kondogbia, carriles para Llorente y Carrasco. Un once inesperado donde el Cholo quería que sus jugadores fueran hombres, no nombres. El juego era para eso, la noche. Saltó con ritmo, anticipaciones. Conceição, por su parte, tuvo todas sus dudas breves, Grujic, Pepe y João Mario. Con muy alta presión, y alguna patada fuerte ya, para reducir el impulso rojiblanco. Jugaron lo mismo, la vida, la Champions, también en estos 90 ‘.

Un tirón atrás por la izquierda, a los 10 ‘, el Cholo sin Suárez, que se fue entre lágrimas, desolado. Cunha entró a la fiesta con el gesto serio de quien va a la guerra para ganarla. En ese momento, a la velocidad de un caballo al galope, apareció Carrasco. A un rival le hizo una pipa, a otro, una bicicleta, al tercero, una rota. Pero Griezmann no llegó a su centro bajo y Llorente, que sí, forzó, lo echó. El partido entraba en otro estado. La radio subió el volumen. Un gol que llegó desde San Siro. De Milán. El corazón se detuvo. Porto ya no valía lo que sucedió en O Dragao. Se abalanzó sobre el Atleti. Un Atleti que se preparó para encoger balones, agua y estocadas, sin poder salir de su área. Pero cuando la noche se oscureció, apareció una figura. Ella vino de verde, con guantes milagrosos, gigantescos. Era San Jan. Porque ayer Oblak era Oblak. Vio venir la tormenta, se sopló los dedos y se detuvo. Recibió un tiro de Luis Díaz que trajo el infierno, estaba por todas partes.

Su equipo no carburaba, no respondía, se derretía en la sala de máquinas. Lemar, Koke y De Paul superaron, superaron en física y fútbol, ​​lentos, incapaces de ganar una bola dividida. Vitinha bailó para Conceição, para Cholo, sombras. Lo mejor que le pasó se lo dio Klopp: gol de Salah. Todo volvió al principio. Si el Atleti marcó, fue en los octavos. Grujic buscaba a Oblak por última vez, antes del descanso, con un balón en las manos.

Cuarenta y cinco minutos para lo heroico

El Oporto se clasificó cuando volvió el partido, aunque todo siguió 0-0. El Atleti dispuso de 45 ‘para los heroicos. Aunque al principio siguió despacio y sin éxito, los centrales pegaron, sólo sujeto a milagros en los dedos de Oblak. O en la pierna. El que aprovechó para repeler un latigazo cruzado de Taremi y esquivar el gol. Poco después, como tantas otras veces en la historia cholista, una capa revoloteó en un rincón. Era de Griezmann, para pintar la noche de la resiliencia y volver a jugar al fútbol sin dejar de creer. Taremi peinó la pelota hacia atrás, donde el francés esperó con el pie izquierdo listo y le cortó la cabeza al dragón.. Gol, delirio, kilos de miedo exhalados. Cunha supo ampliar la ventaja con una jugada en la que fue por el poder y picó al portero, pero Pepe salvó en la cal.

El Oporto abrió las manos y la Champions se fue. Rodeó a la fiesta, que se llenó de ira. La mecha la encendió Otávio cuando pisó a Carrasco, quien respondió desproporcionadamente, rojo. Pero ahí estaba Diego Cunha Costa para equilibrar y recibir una bofetada similar de Wendell. Rojo otra vez diez contra diez. Y quince minutos consumidos en un reloj que corría para el Atleti.


Foto de Correa

Conceição introdujo cuatro cambios, frescura. Pero todos se encontraron con dos escobas, Kondogbia y un Vrsaljko sobresaliente. Mientras tanto, Correa buscaba contras como el que lanzó Muerde para sellar el octavo, aunque el partido no acabó ahí sino con un gol de De Paul que remató. Y no importa lo que diga la radio en San Siro. Y tampoco importó el último suspiro del Porto: un penalti que hizo Hermoso y marcó Evanilson. Dio igual. Ese grito ya había emergido de la lluvia, goool, abrazado a los octavos. Y esa música sigue para el Atleti. Los campeones.

Cambios

Matheus Cunha (12 ‘, Luis Suárez), Wendell (62 ‘, Zaidu Sanusi), Correa (65 ‘, Lemar), Sergio Oliveira (80 ‘, Joao Mario), Corona de jesus (80 ‘, Marko Grujic), Toni Martinez (81 ‘, Mahdi Taremi), Fabio Daniel Vieira (81 ‘, Otavinho), Renan Augusto (82 ‘, Matheus Cunha)

Metas

0-1, 55 ‘: Griezmann, 0-2, 89 ‘: Correa, 0-3, 91 ‘: De paul, 1-3, 95 ‘: Sergio Oliveira

Tarjetas

Árbitro: Clément Turpin
Árbitro del VAR: Jerome Brisard
Mahdi Taremi (31 ‘, amarillo) Carrasco (66 ‘, rojo) Correa (66 ‘, amarillo) Ovinho (67 ‘, amarillo) Pepe (68 ‘, amarillo) Wendell (69 ‘, rojo) Marchesin (74 ‘, rojo

Clasificación

Grupo B

PT

Pj

PG

SOBRE

PÁGINAS

1 18 6 6 0 0
2 7 6 2 1 3
3 5 6 1 2 3
4 4 6 1 1 4

Grupo B

PT

Pj

PG

SOBRE

PÁGINAS

1 18 6 6 0 0
2 7 6 2 1 3
3 5 6 1 2 3
4 4 6 1 1 4