September 27, 2021

Redada policial descubre reptiles voladores prehistóricos en condiciones extraordinarias

El investigador Victor Beccari elaboró ​​este adorable modelo 3D del tapejarid. “Aunque no sabemos de qué color podría ser la cresta, una apuesta segura sería algo entre rojo y marrón”, dice Beccari.

Víctor Beccari

Un fósil descubierto durante una redada policial en Brasil resultó ser uno de los reptiles voladores mejor conservados encontrados hasta ahora, dicen los investigadores.

Los restos pertenecen a un tapejarid, un pterosaurio desdentado del Cretácico temprano conocido por su enorme cresta craneal compuesta en parte de hueso y en parte de tejido blando. Ya han aparecido antes cráneos y esqueletos parciales de tapejaridos brasileños, pero este fósil se encontró con más del 90% de su esqueleto intacto, junto con algo de tejido blando alrededor de los huesos.

“Este fósil es especial porque es el pterosaurio más completo de Brasil y aporta nueva información sobre la anatomía y ecología de este animal”, dice Victor Beccari, coautor de un estudio sobre el hallazgo publicado el miércoles en la revista de acceso abierto. Más uno.

La policía federal brasileña encontró el fósil de tapejarid mientras investigaba una operación ilegal de comercio de fósiles en 2013. Recuperaron 3.000 especímenes mantenidos en unidades de almacenamiento en los estados de São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro y los transfirieron al Instituto de Geociencias de la Universidad de São Paulo para estudiar. Desde 1942, la ley brasileña ha categorizado los fósiles como propiedad estatal, ya que se consideran parte del patrimonio geológico del país y se prohíbe su venta comercial.

Este tapejarido pertenece a la especie Tupandactylus navigansm y Beccari comenzó a estudiarlo en 2016 mientras era licenciado en ciencias biológicas en la Universidad de São Paulo. Allí, utilizó una tomografía computarizada para evaluar los huesos que aún estaban cubiertos de sedimento.

Los pteosaurios poblaron la Tierra tan recientemente como hace 66 millones de años, antes de que la explosión de un asteroide acabase con el reinado de los dinosaurios, y ya hace 228 millones de años.

El reptil descrito en el estudio proviene originalmente de la Formación Crato en la cuenca de Araripe, un área rica en fósiles en el noreste de Brasil que se remonta a una época del período Cretácico, hace unos 115 millones de años. Los restos se encontraron preservados en seis losas de piedra caliza amarillenta perfectamente complementarias que encajan entre sí mediante cortes rectilíneos para presentar una imagen casi completa de la criatura. Tenía una envergadura de más de 8 pies (2,5 metros) y medía 3,2 pies (1 metro) de altura, y la cresta de su cabeza representaba un asombroso 40% de su altura.

Esa considerable cresta de la cabeza y el cuello relativamente largo, concluyen los investigadores, pueden haber limitado a la criatura a vuelos de corta distancia y búsqueda de alimento terrestre. Esperan que la investigación futura ilumine aún más el rendimiento de vuelo, el estilo de vida y el ecosistema de estos animales.

Ha sido un gran mes para los pterosaurios, liderado por las noticias del “temible dragón” que aterrorizaba a los antiguos cielos australianos. Tim Richards, el paleontólogo de la Universidad de Queensland que ha estado estudiando los fósiles de esa criatura, expresó su entusiasmo al escuchar la noticia del pterosaurio sudamericano.

“Vaya, qué descubrimiento”, dice Richards, que no participó en el estudio PLOS One. “La adquisición de este espécimen es sin duda una victoria para la ciencia”.