November 29, 2021

Volkswagen está desarrollando el chasis interconectado

El gigante del automóvil alemán está desarrollando una nueva generación de chasis y sistemas de dirección capaces de responder en tiempo real y de forma autónoma a los estímulos porque están conectados con el software de a bordo.

Si bien las estimaciones sobre la adopción de automóviles eléctricos en los próximos años son optimistas, lo mismo ocurre con las relativas a los sistemas de conducción autónoma. Para 2025 (según un estudio de Pwc Italia) el 100% de los coches en Europa estarán conectados. Para 2030, alrededor de 20 millones de vehículos autónomos circularán en Europa, 2,8 millones en Italia. Estimaciones optimistas, de hecho. Pero no tan lejos de la realidad, dadas las recientes y cada vez más frecuentes inversiones en nuevas tecnologías de movilidad. Aquí, el grupo Volkswagen está desarrollando una nueva generación de chasis, adecuada para el contexto. Un proyecto que debería reducir al mínimo las interferencias durante las fases de conducción, gracias a un diálogo simultáneo entre mecánica y electrónica gestionado por un software listo para elaborar una respuesta en caso de necesidad.

Chasis y dirección conectados

Después de todo, Volkswagen ve el software y la conducción autónoma como los verdaderos desafíos para el futuro del automóvil. La electrificación, en comparación, es (como se demostró recientemente) un camino que ya está bien encaminado y definido. La tecnología de la información y la automatización están absorbiendo la mayor parte de las inversiones y podrían transformar al grupo alemán en un proveedor de servicios de movilidad en un futuro próximo. Según esta perspectiva, la próxima generación de chasis se desarrollará para satisfacer la nueva necesidad de conducción autónoma. El cabeceo, el balanceo, la deriva y todas las demás interferencias de recorrido deben cancelarse por completo. Mecánica y electrónica se comunicarán entre sí y un sistema operativo procesará un estímulo en respuesta a las diferentes condiciones, permitiendo que la estructura ofrezca el máximo confort a bordo. La dirección también sufrirá importantes incorporaciones tecnológicas, mejorando los sistemas de asistencia a la conducción que serán cada vez más precisos y eficaces. Es posible que pronto se superen las limitaciones técnicas que limitan actualmente las aplicaciones concretas de la conducción autónoma.

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